
En México, en el primer semestre de 2025, se abrieron en promedio 743 carpetas de investigación al día por violencia familiar.[1] Los datos son alarmantes: 7 de cada 10 mujeres han sufrido violencia en algún momento de su vida y 4 de cada 10 en el último año. En la mayoría de los casos, el agresor es la pareja o expareja.[2]
La violencia en el contexto de pareja es un fenómeno profundamente complejo, no solo porque confluyen distintas formas de agresión —física, psicológica, sexual, patrimonial e incluso digital—, sino porque estas se entrelazan con la dependencia emocional o económica, la presencia de hijos e hijas, y las historias de vulnerabilidad que marcan a ambos miembros de la relación.
A esto se suma la dificultad que enfrentan muchas mujeres para decidir denunciar y, cuando finalmente lo hacen, surge una pregunta clave: ¿qué camino queda para el agresor? El marco legal mexicano prevé alternativas al encarcelamiento, entre ellas programas integrales de reeducación para quienes han ejercido violencia contra las mujeres.[3]
El Modelo CORE (Construyendo Relaciones)
El Modelo CORE (Construyendo Relaciones), una intervención de Terapia Cognitivo Conductual Contextual dirigida a hombres que han generado violencia de pareja, se enmarca en este contexto. Fue creado por Prosociedad en 2022 y actualmente se implementa junto con LAB-CO, en colaboración con instituciones de seguridad y justicia del estado de Jalisco,[4] y con el apoyo de la Sexual Violence Research Initiative. Fue desarrollado a partir del enfoque de Achieving Change through Value-Based Behavior (ACTV)[5] que, a su vez, parte de los principios de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT).[6]
CORE procura que los participantes desarrollen una motivación interna para cambiar, conecten con sus valores, reconozcan sus conductas violentas, entiendan qué las provoca y diferencien entre las acciones guiadas por sus valores y aquellas que fueron motivadas para evitar un sentimiento de malestar. La aceptación se introduce cuando se reconocen las emociones y se permite que estén ahí, sin intentar reprimirlas.
CORE se imparte a hombres en proceso penal por violencia familiar, bajo suspensión condicional,[7] a quienes el juez ordenó asistir a terapias para abordar sus conductas violentas. El programa consta de 18 sesiones semanales de dos horas, dirigidas por especialistas e integradas por ejercicios grupales e individuales.
CORE se estructura en cuatro módulos. El primero, de carácter psicoeducativo, busca que los participantes identifiquen sus valores personales y proyecciones a futuro, así como las barreras que dificultan el cambio —a menudo relacionadas con el consumo de sustancias, el contexto socioeconómico, experiencias pasadas o dificultades para desvincularse de ciertos entornos—, además de establecer una sólida alianza terapéutica. El segundo módulo se enfoca en el manejo emocional, trabajando la regulación de las emociones, la tolerancia al malestar ante experiencias dolorosas y la aceptación radical, entendida como la capacidad de asumir la realidad tal como es.
El tercero aborda el plano cognitivo, cuestionando las creencias vinculadas a los valores personales y los roles/estereotipos de género, con el objetivo de fomentar una identidad más flexible y sensible al género. Por último, el cuarto módulo, orientado a la conducta, se centra en desarrollar y reforzar habilidades para mantener relaciones sanas e igualitarias, reduciendo la automaticidad y promoviendo una comunicación y conducta asertivas.
Primeros resultados en la reducción de violencia
El fin es que, una vez que concluyan CORE, los participantes sean capaces de reconocer que no se pueden controlar los pensamientos, pero que sí se puede observarlos y tomar distancia de ellos (defusión), cuando es preciso. Esto les permite tomar decisiones más conscientes y actuar en coherencia con sus valores.
Hasta ahora, CORE se ha implementado con 53 participantes. Con base en la Conflict Tactic Scale (CTS-2)[8] —herramienta estandarizada que mide cómo las personas manejan los conflictos en relaciones íntimas, incluyendo violencia física, psicológica o sexual— se registró una reducción promedio del 32% en conductas violentas. El resultado es prometedor, y aún falta incorporar los datos de otros 43 participantes que concluirán el programa en agosto de este año.
¿Qué sigue para CORE en México?
Generar evidencia. La aplicación del enfoque de ACTV para atender las conductas de hombres agresores es una propuesta relativamente nueva surgida en Iowa, Estados Unidos (2010). En 2022, las investigadoras Amie Zarling y Dan Rusell[9] realizaron una evaluación de impacto rigurosa, que arrojó resultados muy positivos: los hombres que fueron tratados con ACT reportaron 72% menos de probabilidad de cometer conductas violentas en comparación con los que asistieron a modelos tradicionales.[10] En este sentido, el siguiente paso es evaluar el enfoque de forma rigurosa en el contexto mexicano, para determinar si estos resultados se confirman en nuestras condiciones institucionales y sociales.
Replicar y escalar. Los hallazgos preliminares refuerzan el potencial del Modelo CORE para consolidarse como una opción sostenible y replicable en el tratamiento de la violencia basada en género en contextos de pareja en México. CORE puede ser adoptado por instituciones de distinta naturaleza —incluidas aquellas que no cuentan con personal altamente especializado— siempre que cuenten con un esquema de transferencia adecuado.
El reto y la oportunidad están en desarrollar mecanismos de capacitación y acompañamiento que se adapten a los perfiles y capacidades operativas de cada institución, asegurando al mismo tiempo que se preserven los principios y la fidelidad del modelo. Esto permitiría que CORE se expanda de manera estructurada y eficaz, integrándose como una estrategia central dentro de los sistemas de atención a la violencia y generando transformaciones sostenibles en las comunidades.
Thomas Favennec
Director Ejecutivo de LAB-CO, laboratorio de innovación e impacto social en seguridad y justicia.
Ana Arroyo
Experta en Género e Inclusión Social en LAB-CO
Carlos Bauche
Director de Prosociedad, investigador y consultor en ciencias del comportamiento para la política pública.
[1] Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. (2025, julio 20). Incidencia delictiva del fuero común 2025: Instrumento para el registro, clasificación y reporte de delitos y víctimas CNSP/38/15 [Informe]. https://drive.google.com/file/d/10Orx1FgA3Ld7fobcUCxgL1yM0zGVucMU/view
[2] Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2022, 30 de agosto). Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021. INEGI. Recuperado de https://www.inegi.org.mx/programas/endireh/2021/
[3] Los artículos 8, 9, 14, 41, 44, 46, 49, 50 y 53 de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia facultan a diversas instancias a diseñar, implementar o dar seguimiento a servicios reeducativos integrales para personas que han ejercido violencia contra las mujeres. Véase: Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. (2024). Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia [Texto vigente]. Diario Oficial de la Federación. https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGAMVLV.pdf
[4] La Dirección General de Prevención del Delito de la Secretaría de Seguridad del Estado de Jalisco (DGPD) y la Unidad Estatal de Supervisión de Medidas Cautelares y Suspensión Condicional del Proceso (UEMECA).
[5] Zarling, A., & Berta, M. (2017). An acceptance and commitment therapy approach for partner aggression. Partner Abuse, 8(1), 89–109. https://doi.org/10.1891/1946-6560.8.1.89
[6] Vargas Madriz, L. F., & Ramírez Henderson, R. (2012). Terapia de aceptación y compromiso: descripción general de una aproximación con énfasis en los valores personales. Revista de Ciencias Sociales (Cr), IV(138), 101-110.
[7] El Código Nacional de Procedimientos Penales (artículos 191-200) establece que la suspensión condicional del proceso puede solicitarse bajo ciertas condiciones, incluyendo —entre otros elementos— que la pena media no exceda de cinco años y que la víctima no se oponga de manera fundada. Entre las medidas posibles, se contempla la obligatoriedad de tratamiento médico o psicológico. Esta figura ha permitido incluir terapias psicoeducativas como parte de las sanciones a hombres que ejercen violencia de género en pareja. Véase:
Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. (2024). Código Nacional de Procedimientos Penales [Texto vigente]. Diario Oficial de la Federación. https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/CNPP.pdf
[8] Center on Gender Equity and Health. (2023). Revised Conflict Tactics Scale (CTS2). En Evidence-based measures of empowerment for research on gender equality (EMERGE). University of California San Diego. Recuperado de https://emerge.ucsd.edu/r_1pzr12hywnkog9o/
[9] Zarling A, Russell D. A randomized clinical trial of acceptance and commitment therapy and the Duluth Model classes for men court-mandated to a domestic violence program. J Consult Clin Psychol. 2022 Apr;90(4):326-338. doi: 10.1037/ccp0000722. PMID: 35446078.
[10] Dentro de los Batterers Intervention Programs (BIP), el Modelo Duluth es el más utilizado en Estados Unidos y en numerosos países para tratar hombres que han ejercido violencia contra sus parejas. Véase Arce, R., Arias, E., Novo, M., & Fariña, F. (2020). ¿Son efectivas las intervenciones con los maltratadores? Una revisión metaanalítica. Psychosocial Intervention, 29(3), 153–164. https://doi.org/10.5093/pi2020a11
Cita esta publicación
Arroyo, A., Favennec, T. & Bauche, C. (2025, 26 agosto). ¿Prevenir la violencia de género trabajando con los agresores?. nexos. Recuperado el 24 de February de 2026 de https://seguridad.nexos.com.mx/es-posible-prevenir-la-violencia-de-genero-trabajando-con-los-agresores/
Arroyo, Ana, Thomas Favennec, y Carlos Bauche. “¿Prevenir la violencia de género trabajando con los agresores?.” nexos, agosto 26, 2025. https://seguridad.nexos.com.mx/es-posible-prevenir-la-violencia-de-genero-trabajando-con-los-agresores/
ARROYO, Ana, FAVENNEC, Thomas y BAUCHE, Carlos. ¿Prevenir la violencia de género trabajando con los agresores?. nexos [en línea]. 26 agosto 2025. [Consulta: 24 February 2026]. Disponible en: https://seguridad.nexos.com.mx/es-posible-prevenir-la-violencia-de-genero-trabajando-con-los-agresores/
Arroyo, Ana, et al. “¿Prevenir la violencia de género trabajando con los agresores?.” nexos. 26 Ago. 2025, https://seguridad.nexos.com.mx/es-posible-prevenir-la-violencia-de-genero-trabajando-con-los-agresores/.