El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) actualizó el 20 de septiembre sus bases de datos sobre la incidencia delictiva del fuero común. Es importante recordar que estos datos corresponden al número de carpetas de investigación (CI) iniciadas y víctimas de delitos del fuero común que las Fiscalías Generales (FG) o Procuradurías Generales de Justicia (PGJ) de las entidades federativas le remiten mensualmente al SESNSP. La diferencia entre el total de delitos ocurridos y los que son reportados por medio de las carpetas de investigación,  depende de una serie de factores que incluyen, desde la propensión de las víctimas a denunciar un delito, hasta la clasificación adecuada de los delitos por el personal de las agencias del Ministerio Público estatal.

Ilustración: Patricio Betteo

Cifras a la baja por segundo mes consecutivo

En materia de homicidio doloso y feminicidio, los datos indican que el número de víctimas captado por el sistema de procuración de justicia descendió a 2,916 en septiembre de 2019 (reducción de 4 % comparado con las 3,038 víctimas del mes anterior). Por otro lado, se habrían registrado 700 víctimas de extorsión y 119 de secuestro, lo que indica respectivamente una disminución de 13.8 % y de 1.7 % respecto al mes de agosto. Considerando que, para estos tres delitos, el número de víctimas reportado decreció por segundo mes consecutivo, la tendencia podría parecer alentadora.

Los promedios mensuales del año siguen superando los de 2018

Sin embargo, una interpretación adecuada de estos fenómenos requiere que se analicen a la luz de un contexto más amplio. En primer lugar, para cada uno de estos tres delitos, la evolución mensual del número de víctimas captadas por el SESNSP no es lineal, pues se observan altas y bajas para cada año. Resulta por lo tanto interesante observar tendencias más robustas, como el promedio mensual de víctimas reportadas durante todo un año. En 2019, para cada uno de los tres delitos que nos ocupan, éste es superior al de 2018 e incluso se encuentra en su nivel más alto desde 2015 (año en el que el SESNSP inició la implementación de su nueva metodología de registro de las cifras de incidencia delictiva). Asimismo, aunque el promedio mensual de homicidio doloso y feminicidio para 2019 solo creció de 2.5 % comparado con el de 2018 (en un contexto de progresiones de dos dígitos durante los tres años anteriores), éste sigue aumentando. Una lectura similar podría hacerse respecto al promedio mensual de víctimas reportadas de secuestro, que se incrementó en un 6.9 % con relación a 2018, mientras que el de extorsión sugiere una aceleración pronunciada del fenómeno (+32.1 %, pasando de un promedio de 551 víctimas mensuales en 2018 a 728 en 2019).

Dudas en la clasificación de los delitos investigados

Por otro lado, al enfocarnos en algunos tipos de delito (en este caso el homicidio doloso y feminicidio, la extorsión y el secuestro) no damos cuenta de la fotografía completa de los delitos que son atendidos y clasificados (de forma adecuada o no) por las instituciones de procuración de justicia estatal. El SESNSP instruye a las FG y PGJ para que reporten los delitos investigados en sus entidades federativas de acuerdo con el Instrumento para el Registro, Clasificación y Reporte de los Delitos y las Víctimas CNSP/38/15, el cual distingue siete categorías de “bienes jurídicos” afectados (la vida y la integridad corporal, la libertad personal, la libertad y la seguridad sexual, el patrimonio, la familia, la sociedad y otros). Éstas, a su vez, se componen de 53 tipos de delito entre los cuales se encuentran el homicidio, feminicidio, extorsión y secuestro, desglosados en 98 subtipos y modalidades (por ejemplo: homicidio doloso con arma de fuego, secuestro exprés u otros delitos que atentan contra la libertad personal).

Consideremos la categoría de delitos contra la libertad personal, que según la metodología de registro en vigor incluye los siguientes tipos:

• Secuestro extorsivo
• Secuestro con calidad de rehén
• Secuestro para causar daño
• Secuestro exprés
• Otro tipo de secuestro
• Tráfico de menores
• Rapto
• Otros delitos que atentan contra la libertad personal

En vista de que cada entidad federativa tiene su propio código penal, con definiciones distintas de los delitos, el criterio de clasificación del SESNSP1 indica que “el responsable del llenado del formato debe utilizar las categorías ‘otros delitos’ la menor parte de las ocasiones, sólo en casos en los que no exista una correspondencia aceptable en la definición conceptual entre delitos denominados de forma distinta”. Al momento de clasificar y remitir las cifras sobre carpetas de investigación (CI) iniciadas y las víctimas que éstas incluyen, sin embargo, el personal de las FG y PGJ estatales puede tener dificultades para homologar los casos que recibe con el catálogo del SESNSP o usar esta ventana de oportunidad para clasificarlos erróneamente y reducir artificialmente uno o varios tipos de delito registrados. Así es como, para evitar cifras negativas en materia de secuestro, una fiscalía o procuraduría estatal podría instruir a sus agentes para que clasifiquen estos casos como “otros delitos que atentan contra la libertad personal” o peor, como “otros delitos del fuero común”. Es decir, tipos de delitos que difícilmente serán monitoreados porque no se publica información específica al respecto.

Como es posible de observar en la gráfica anterior, la gran mayoría de las entidades federativas (a excepción de Tlaxcala y Guanajuato) clasifica más del 60 % de los delitos contra la libertad personal como “otros” en lugar de homologarlos con alguno de los demás siete tipos previstos en el catálogo del SESNSP. En particular, llama la atención el caso de Sinaloa, en donde se reportaron mil 186 víctimas en carpetas de investigación iniciadas por delitos contra la libertad personal en lo que va del año. De estos casos, la totalidad aparece como “otros delitos contra la libertad personal” en los registros remitidos por la FG de Sinaloa al SESNSP, aun cuando el artículo 167 del código penal de la entidad federativa2 distingue de forma clara los diferentes tipos de secuestro que también aparecen en el formato de registro del SESNSP:

Asimismo, si uno compara el número de víctimas reportadas a nivel estatal por el SESNSP, no solo resulta impactante la diferencia entre el total de casos clasificados como secuestro3 y los que se quedan en la categoría de “otros delitos contra la libertad personal”, sino que el mapa de la concentración geográfica de los delitos también se transforma:

Las mismas diferencias aplican si se pondera el total de víctimas reportadas con la población estimada de cada entidad federativa, es decir si se observan las tasas por cada 100,000 habitantes:  

Retos para el SESNSP

El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) se encuentra actualmente en un proceso de revisión de su Instrumento para el Registro, Clasificación y Reporte de los Delitos y las Víctimas CNSP/38/15, así como de la calidad de los datos que le son remitidos mensualmente por las fiscalías estatales. Entre los retos a superar para que el sistema consiga captar de forma más adecuada la incidencia delictiva, destacan:

• La capacitación y supervisión del personal de las Fiscalías o Procuradurías de las entidades federativas encargado de registrar y remitir los datos sobre carpetas de investigación (CI) iniciadas al SESNSP, para que estos sean de calidad y estadísticamente comparables.
• La transición de una unidad de observación que se centra en la CI iniciada, hacia una que se enfoque en la víctima (pues es común que una CI contenga más de una víctima). Un primer paso consistiría en recopilar datos sobre las víctimas de todos los delitos que incluye el catálogo del SESNSP (actualmente el sistema no incluye información sobre víctimas de delitos contra la libertad y seguridad sexual, entre otros) y en publicar esta información a nivel municipal (actualmente, la base de datos del SESNSP sobre incidencia delictiva a nivel municipal solo reporta información sobre CI iniciadas y no sobre las víctimas que éstas incluyen).
• La desagregación del número de víctimas registradas según el grado de consumación del delito (consumado o tentativa), tal como lo prevé la Norma Técnica para la Clasificación Nacional de los Delitos para Fines Estadísticos aprobada en 2018. Actualmente, el manual de llenado del Instrumento para el Registro, Clasificación y Reporte de los Delitos y las Víctimas CNSP/38/15 indica que “las tentativas de cualquier delito que genere una AP o CI, en caso de ser identificadas, deben reportarse en el bien jurídico correspondiente”.
• La inclusión de otros medios de captación de hechos presuntamente delictivos, como la información recogida por los primeros respondientes (policías, centros de atención para las mujeres, etc.), con el propósito de lidiar con el subregistro y los altos niveles de cifra negra que se han estimado en México.

Sin datos confiables, resulta imposible diseñar, monitorear y evaluar estrategias que atiendan de forma adaptada los distintos fenómenos delictivos. Ante la oportunidad de mejorar el sistema de captación, clasificación y reporte de los delitos, esperemos que el SESNSP y las fiscalías estatales estén a la altura de estos retos.

 

Paul Frissard
Coordinador de investigación y políticas públicas en México Unido contra la Delincuencia A.C.


1 Definido en la sección V.1.e. del Instrumento para el Registro, Clasificación y Reporte de los Delitos y las Víctimas CNSP/38/15.

2 Código penal para el Estado de Sinaloa, consultado el 23 de octubre de 2019.

3 Incluye los siguientes tipos de delito: secuestro extorsivo, secuestro con calidad de rehén, secuestro para causar daño, secuestro exprés y otro tipo de secuestro. Excluye el tráfico de menores, trata de personas y otros delitos contra la libertad personal.