No hay ni habrá fuerza policial o militar que baste, porque en un Estado democrático ninguna de estas instituciones sustituye a la procuración e impartición de justicia como vía para la paz. Esto requiere de un plan a mediano y largo plazo de refundación de nuestro sistema de seguridad y justicia con un liderazgo federal, pero que recupere y aterrice en las diversas realidades de nuestro país.
Las desaparecidas de la “guerra contra las drogas”
Entre 2006 y lo que va de 2022 en México se han registrado más de 88 000 personas desaparecidas y no localizadas; aproximadamente una cuarta parte son niñas y mujeres —21 166—. De éstas, el 44 % son niñas y adolescentes de entre 0 y 19 años, mientras que los varones desaparecidos de la misma edad representan el 14 %. Es por ello que la búsqueda de niñas y mujeres adolescentes y adultas con perspectiva de género es fundamental.
Chihuahua: la violencia en el norte
La violencia en Chihuahua trasciende a Ciudad Juárez. Tampoco es un fenómeno nuevo ni único en el norte de México. Mirar las especificidades locales de los acontecimientos nos permite conocer otras formas destructivas y reproductivas de la violencia.
La policialización del Ejército y la militarización de la Guardia Nacional
La Guardia Nacional y su reforma constitucional son la muestra máxima, hasta ahora, de los alcances de la militarización en México. A la fecha su actuación no ha resultado en mejores condiciones de seguridad, ni ha eliminado prácticas ilegales o corruptas asociadas con la actuación policial.
Cuidado con quién te quedas en casa: distanciamiento social y crimen en la CDMX
¿Qué sucede cuando se encierra a los criminales en sus propios domicilios? De los delitos analizados, la violencia doméstica es la única que alcanzó su nivel máximo durante el semáforo naranja. En la CDMX y en el mundo, el confinamiento prolongó el contacto entre los posibles agresores y sus víctimas, generalmente mujeres y niños.
¿Negociar con narcos? Retos para Colombia
Hay al menos tres desafíos que enfrenta la política de paz que quiere impulsar el presidente electo Petro. En primer lugar, la presión política ejercida por Estados Unidos. En segundo orden, la presión social contra cualquier acuerdo con organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico será mayúscula. Finalmente, que las organizaciones criminales puedan evadir el acuerdo.