El pasado 13 de julio el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció una gira en las entidades de Guanajuato, Jalisco y Colima “con el propósito de conseguir la paz y de proteger a los ciudadanos, de apoyar a la gente de esos tres estados”. En la conferencia señaló que el puerto de Manzanillo, en Colima, tiene dos problemas: la entrada de drogas sintéticas y el contrabando de combustibles, además de que Colima junto con los otros dos estados es uno de los “más difíciles en cuanto a violencia y en particular a homicidios”.

Ilustración: Patricio Betteo
En específico y de acuerdo con las cifras publicadas el 20 de julio por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), de enero al 30 de junio 2020, a nivel nacional se registraron por homicidio doloso y feminicidio un total de 17 982 víctimas. Guanajuato concentró 12.8 % (2 302), seguida del Estado de México (1 506) y Chihuahua (1 431).
Sin embargo, las tasas de víctimas de estos delitos —homicidio doloso y feminicidio— por cada 100 000 habitantes revelan que la entidad con la cifra más grande es Colima (47.61), que supera en mucho la tasa a nivel nacional (14.11), seguida por Baja California (38.63) y Chihuahua (37.74). Las tasas nos permiten conocer la probabilidad de riesgo que tienen los habitantes de un lugar en ser víctimas de un delito. La ventaja de este cálculo es que permite hacer comparaciones válidas de la incidencia de un fenómeno entre, por ejemplo, entidades o municipios con tamaños de población muy distintos.
Este valor se obtiene como resultado de dividir la cifra acumulada de víctimas entre la población y después multiplicarlo por 100 000.
Para el caso de Colima tenemos que, a pesar de presentar una disminución de valores absolutos generales desde enero de 2020, mantiene las tasas más altas de homicidio en hombres (80.48), así como de homicidio y feminicidio en mujeres (13.76).
No obstante, con los datos del SESNSP, esta probabilidad de riesgo tiene como desventaja que la cifra que se considerada mes con mes es la fecha de registro y no de ocurrencia del delito. Este es, como ya se ha desarrollado en entregas pasadas, uno de los sesgos que se encuentran presentes en las bases mensuales del Secretariado —que tienen como fuente a las fiscalías y procuradurías de justicia de todo el país— y que se refieren exclusivamente a los casos en los que el Ministerio Público decidió iniciar una carpeta de investigación (CI).1
Al revisar en la gráfica el comportamiento histórico del homicidio doloso y feminicidio en esta entidad federativa observamos también que el fenómeno comenzó con tendencia ascendente en septiembre 2015, para después tener pico histórico, específicamente en junio de 2017 (13.26), y en junio 2020 con 6.63; la segunda más alta a nivel nacional. Por otra parte, en la desagregación a nivel municipal destaca el municipio de Manzanillo con la segunda tasa municipal más alta de 2020 (88.1).
Es fundamental contrastar estas cifras con el señalamiento del presidente López Obrador precisamente en su visita al recinto portuario de Manzanillo, donde mencionó que el problema de violencia en la entidad “tiene que ver con el puerto y tiene que ver con el tráfico de drogas”.
En la entidad se contabilizan 12 245 CI en el primer semestre del año, de las cuales 665 (5.43 % del total) corresponden a narcomenudeo y para violencia familiar y de género se iniciaron 2 095 (17.11 % del total).2
Esto nos indica que Colima no solo registra las tasas más altas de homicidio doloso y feminicidio, sino que también tiene la tasa más alta de violencia familiar y de género, tanto anual (268) y en la mensual (56.24), en ambos casos superando a la tasa nacional (acumulada 83.28 y mensual 15.6).
A nivel municipal, en Colima3 (tasa acumulada de 532.25) sus habitantes corren el mayor riesgo de ser víctimas de este delito así como en Villa de Álvarez con una tasa de 260.83, siendo este el cuarto municipio más alto.
Desde que la tendencia se marcó al alza en 2017, ésta presentó algunas variaciones en su velocidad a finales del 2018, sin embargo, se estabilizó y continuó con su tendencia de crecimiento resultando el último mes un histórico. También resalta el estado en los delitos contra la libertad personal con la tasa acumulada del 2020, siendo la tercera más alta con 34.54.
A nivel municipal en este delito, sobresale nuevamente Colima en cuarto lugar con una tasa acumulada de 37.98. De modo similar para el delito de extorsión, la entidad es la cuarta más alta del 2020 con 7.67, de igual forma para los delitos contra la libertad y la seguridad sexual es la séptima a nivel estatal (34.54).
La violencia en Colima no es solo del tipo letal. Está presente en los distintos espacios, ya sean públicos o privados. Tampoco es un fenómeno reciente, como es el caso de violencia familiar y de género donde tiene una tendencia al alza desde enero de 2017, misma que no ha aminorado. Por ello, en México Unido Contra la Delincuencia consideramos que disminuir los niveles de estos fenómenos en las entidades federativas requiere de análisis específicos de los lugares donde estos se concentran, de manera que la respuesta institucional pueda poner atención también a estos otros tipos de violencia sin dejar de lado ninguna de sus vertientes no letales. También esperamos que los gobiernos estatales comprendan la importancia de realizar programas específicos para cada comunidad.
Nosotros seguiremos monitoreando, como ya hemos hecho, las cifras del SESNSP para investigar casos como el de Colima y además seguir analizando la información disponible, buscando espacios en la agenda pública para tratar está información.
Daniela Osorio
Socióloga por la Universidad Nacional Autónoma de México, y actualmente es Investigadora en México Unido Contra la Delincuencia.
1 Delitos como el homicidio y feminicidio –entre otros– no requieren de una denuncia toda vez que se persiguen de oficio. Basta con que el agente del Ministerio Público (MP) tenga conocimiento del hecho para que aperture una CI.
2 Cabe recalcar que para este delito no tenemos datos de víctimas en ningún nivel, a pesar de tener cifras altas en CI iniciadas.
3 El municipio de Colima cuenta con una población mayor a 100 000 habitantes (168 987), de acuerdo a las proyecciones de Conapo. De igual forma, Villa de Álvarez, Colima tiene un total de 150 802 habitantes.
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Osorio, D. (2020, 3 agosto). ¿Qué pasa con el homicidio en Colima?. nexos. Recuperado el 23 de March de 2026 de https://seguridad.nexos.com.mx/que-pasa-con-el-homicidio-en-colima/
Osorio, Daniela. “¿Qué pasa con el homicidio en Colima?.” nexos, agosto 3, 2020. https://seguridad.nexos.com.mx/que-pasa-con-el-homicidio-en-colima/
OSORIO, Daniela. ¿Qué pasa con el homicidio en Colima?. nexos [en línea]. 3 agosto 2020. [Consulta: 23 March 2026]. Disponible en: https://seguridad.nexos.com.mx/que-pasa-con-el-homicidio-en-colima/
Osorio, Daniela. “¿Qué pasa con el homicidio en Colima?.” nexos. 3 Ago. 2020, https://seguridad.nexos.com.mx/que-pasa-con-el-homicidio-en-colima/.



A principios de los años, por cuestiones profesionales asentamos nuestra residencia enla ciudad de Colima. En ese entonces una ciudad «super tranquila» . Después de las seis de la tarde no se veia mucha gente en las calles. El único centro comercial era «anclado» por una tienda de la cadena «Comercial Mexicana». El día y las noches en palabras de los jovenes «eran super aburridisimos» De nuevo por razones profesionales dejamos atrás la ciudad de Colima y ahora veintitantos años después el estado y sus ciudades son de «alta peligrosidad» ¿Cómo es posible ese cambio tan drastico?