¿Qué promete y qué funciona? · Agenda

Seguridad desde lo local: en el reino de los ciegos. I de II

“El narco”, cuando uno recorre el país haciendo trabajo de campo, es la gente. Es más, sucede, en la gran mayoría de los casos, que los habitantes de las regiones más violentas del país ni usen la palabra “cártel”. No únicamente porque llama la atención, sino también porque a ras de suelo el término no existe, ni quiere decir nada.



Agenda

Pacificación a la mexicana: apuntes sobre la propuesta de amnistía de López Obrador

Con los elementos que tenemos hasta ahora de la propuesta de amnistía de López Obrador, efectivamente podría haber una reducción de la violencia. La voluntad gubernamental ha sido la fuente de la violencia, como se ha demostrado empíricamente, y puede ser la fuente de la pacificación por medio de la condicionalidad de la represión y de ofrecimientos a integrantes de organizaciones criminales —no liderazgos como en Colombia. No obstante, los casos citados demuestran que hay problemas claros de implementación.



¿Qué promete y qué funciona?

Cultivos ilícitos: el problema y las alternativas posibles

El crecimiento de los cultivos de amapola, vinculado al tráfico de heroína con destino a los Estados Unidos, ha sido parte del debate sobre seguridad previo a las elecciones presidenciales en México. Según las Naciones Unidas, el país es el tercer mayor productor a nivel mundial, luego de Afganistán y Myanmar –donde también se registraron ascensos. Según la Secretaría de la Defensa Nacional, en 2017 los militares reportaron el hallazgo de 28,221 hectáreas sembradas con amapola, un repunte en comparación con las 22,235 hectáreas de 2016.


¿Qué promete y qué funciona? · Agenda

Repensar la prevención de la violencia y el delito en México
(Parte II de II)

En la primera parte de este texto se propuso que la política de prevención en nuestro país se replantee a partir de tres estrategias centrales: (1) reducir la propensión delictiva de las personas; (2) evitar la proliferación de ambientes criminógenos; y (3) limitar la exposición de las personas propensas a dichos ambientes. A continuación se formulan algunas propuestas para llevar a la práctica cada una de estas estrategias.