Hoy el debate sobre seguridad pública en Estados Unidos se plantea desde una postura más radical: ya no se trata de reformar sino de eliminar la policía o reducir su financiamiento. Puede parecer que este tipo de medidas estén muy lejos del margen de lo políticamente viable, pero ya hay funcionarios públicos comprometidos con las mismas.
Antropología de las masacres en San Fernando, Tamaulipas
La crueldad en las masacres, entonces, no sólo intenta causar dolor en los cuerpos, sino también profundizar en el sufrimiento de las víctimas, incluso de sus familiares, y sobre todo, hacerlo público a manera de escarmiento. Con ésta, la muerte trasciende el mero asesinato y abraza el sufrimiento. En parte ello lo entendemos al rememorar que los Zetas heredaron de sus fundadores una ideología militar sobre la muerte
Disuasión focalizada en México
Las últimas dos décadas de investigación académica en materia de violencia y crimen nos han dejado aprendizajes valiosos y derrumbado creencias infundadas. Hoy sabemos que las policías no están condenadas a reaccionar al delito y la violencia, persiguiendo acciones que no pueden preverse.
¿Qué promete y qué funciona? · Crimen organizado
Fuerzas armadas en seguridad pública: dos omisiones
Tanto las policías, como la Guardia Nacional y la Fuerza Armada, actualmente se ocupan de la seguridad pública y en consecuencia de la investigación de delitos, que inicia con el conocimiento, o denuncia del hecho, seguido de la obtención de indicios y pruebas que pueden derivar en una responsabilidad penal.
¿Qué pasa con el homicidio en Colima?
La violencia en Colima no es solo del tipo letal. Está presente en los distintos espacios, ya sean públicos o privados. Tampoco es un fenómeno reciente, como es el caso de violencia familiar y de género donde tiene una tendencia al alza desde enero de 2017, misma que no ha aminorado.
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Retomar la discusión de la pacificación de México
Al pensar en territorios, historias y economías locales, podemos comenzar a delinear no una idea nacional y homogénea de pacificación, sino muchos procesos paralelos. Esto requiere el abandono de los dilemas nacionales y entregarnos a lo local, sin que ello nos lleve a un federalismo optimista. Más bien, lo local debe ser entendido en la relación contenciosa entre organizaciones criminales, agencias estatales en el territorio, gobiernos, elite política, sociedad civil, y ciudadanos.