Los ataques con ácido y las desapariciones han sido fenómenos que han encontrado en el arte una manera de resistir, de dar visibilidad a los procesos de dolor, rabia e impotencia que enfrentan las víctimas ante la falta de justicia y de acompañamiento estatal; pero también ha sido una manera de plasmar la resiliencia, la valentía y la fortaleza de las sobrevivientes.
El asesinato y la organización social de la ira
Un actor central de la vida cotidiana en la región de la Costa Grande de Guerrero durante la década de 1990 y principios del milenio era el asesino a sueldo. La función social de este personaje era la de responder a la ira producida por un evento doloroso. En ese sentido, la violencia organizada funcionaba como una suerte de fuerza restaurativa, lo cual explicaba que los asesinos a sueldo gozaran de cierta legitimidad a nivel local.
Desafíos a la autonomía de la Armada de México
Este texto analiza tres acontecimientos, aparentemente no relacionados entre sí, que han puesto en riesgo la continuidad de la autonomía operativa y financiera de la Armada de México.
Huellas de la guerra.
Los costos sociales de la violencia criminal en México
En Huellas de la guerra. Los costos sociales de la violencia criminal en México, libro editado por Aldo Ponce Ugolini y publicado este 2022 por la Editorial CIDE, distintos autores se concentran en abordar costos tan variados que es difícil imaginar que algún mexicano no los haya experimentado en una o varias maneras.
Marginación y cobro de piso en Tijuana
Cuarenta colonias en Tijuana sufren de extorsión en su modalidad de cobro de piso, es decir, el 5.8 % del total. Estas colonias tienen características particulares. Son zonas altamente pobladas y tienen un promedio de hacinamiento mayor al del resto del municipio. Finalmente, son áreas con mayor porcentaje de población de 15 años y más sin educación básica.
¿Qué nos dice la evidencia? · Agenda
Revisión de Evento Centinela: una justicia alternativa para la reforma policial
Si bien quienes cometieron delitos tendrían que ser investigados individualmente, en momentos así, las respuestas punitivas no bastan, pues sólo una reforma sistémica podría atender las demandas de una ciudadanía herida. Pero, ¿cómo establecer un proceso de reforma policial en un contexto tan contencioso y políticamente riesgoso?