La desaparición de niñas y mujeres es una forma de violencia de género que debe analizarse de forma diferenciada. En la política de militarización de la seguridad pública, la lógica de relaciones de poder no sólo está marcada por las Fuerzas Armadas (FF.AA.), institución patriarcal por excelencia, sino por los grupos del crimen organizado que operan en México, mismos que se han diversificado y fragmentado a partir de la política militarista.
Según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), entre 2006 y 2022 se registraron en México 218 885 personas desaparecidas, no localizadas y localizadas. De éstas, 89 458 son mujeres y 129 153 son hombre; el 40 % son personas desaparecidas y no localizadas y el 60 % corresponde a personas localizadas. Para este artículo se analizará el registro de las 88 301 personas que continúan como desaparecidas o no localizadas en el contexto de la “guerra contra las drogas” (2006-2022).

La política de militarización de la seguridad pública
La política de mantener a las FF.AA. con el pretexto de proteger a la población y disminuir la delincuencia no sólo no ha funcionado, sino que ha incrementado el riesgo para la vida, la libertad y la seguridad de las personas de manera alarmante. Según diversos estudios,1 la crisis institucional de seguridad y justicia ha dado pie para justificar la represión del Estado como única estrategia, a la par del aumento de la violencia, respaldada por la popularidad de las FF. AA. Así, con la misma narrativa desde 2006, y sin importar el partido político en el poder, en 2019 se reformó la Constitución para crear la Guardia Nacional, que nació como un cuerpo civil, pero operativamente conformado en 80 % por militares.
La opacidad militar vuelve el análisis un reto, pues no hay información pública sobre operativos ni otros indicadores que puedan utilizarse para medir sus resultados. Por lo anterior, presentaré el despliegue del Ejército como un acercamiento a esta profundización de la militarización en los últimos 16 años. Esta información, obtenida mediante solicitudes de acceso a la información, da cuenta del despliegue en las actividades que señala la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), tales como: protección y vigilancia del territorio, apoyo a la seguridad pública, entre otras.
Gráfica 1. Tropa movilizada de Sedna en México, 2006-2021

Fuente: elaboración propia con información de solicitudes de información enviadas a Sedena y RNPDNO
En México, la tropa desplegada ha crecido un 142 % en los últimos 16 años. En 2006 eran 37 253 elementos del Ejército en las calles; para 2021 esta cifra aumentó a 90 000 elementos. Si bien durante el sexenio de Peña Nieto hubo una disminución de tropa movilizada, en 2016 incrementó un 40 % en comparación con 2015. Además, de acuerdo a información de la Secretaría de Seguridad Pública, la Guardia Nacional comenzó con un despliegue de 56 000 elementos, que pasó a 99 000 para 2021.2
Las desaparecidas de la “guerra contra las drogas”
Como se mencionó, entre 2006 y lo que va de 2022 en México se han registrado más de 88 000 personas desaparecidas y no localizadas; aproximadamente una cuarta parte son niñas y mujeres —21 166—. De éstas, el 44 % son niñas y adolescentes de entre 0 y 19 años, mientras que los varones desaparecidos de la misma edad representan el 14 %. Al sumar los registros de mujeres jóvenes (20 a 24 años), la cifra asciende al 57 % del total de desaparecidas. Es importante señalar que el único rango etario donde las mujeres desaparecen más que los hombres es de 10 a 14 años y la edad donde más mujeres desaparecen es de 15 a 19 años.
Gráfica 2. Relación entre tropas movilizadas en México con tasa anual de personas desaparecidas y no localizadas

Fuente: elaboración propia con información de solicitudes de información enviadas a Sedena y RNPDNO
Como se ve en la gráfica 2, parece existir una relación entre la tendencia creciente del despliegue militar con el aumento en la desaparición de personas en México. La tasa más alta de personas desaparecidas y no localizadas tanto para hombres como mujeres se dio en 2021 con 12.34 desaparecidos por cada 100 000 hombres y 4.68 desaparecidas por cada 100 000 mujeres. Las entidades con la mayor tasa de desaparición de mujeres entre 2006 y 2022 son Tamaulipas con 141.74, Colima con 78.74 y Morelos con 71.37.
Es por ello que la búsqueda de niñas y mujeres adolescentes y adultas con perspectiva de género es fundamental. Por las características y la edad de las desaparecidas, existe una relación con otros delitos que pueden estar vinculados con el hecho de ser mujeres, como son la trata de personas con fines de explotación sexual, la violencia sexual y el feminicidio. Como en otros países de la región, los asesinatos de mujeres pueden estar antecedidos de su desaparición.
Durante la militarización del país no sólo han aumentado los delitos del fuero común y federal, sino que, como lo ha señalado Human Rights Watch, las denuncias de violaciones a derechos humanos a manos de militares y marinos que se encontraban en operaciones de seguridad pública han sido una constante. Además, el poder adquirido por los distintos cárteles de la droga bajo sólo se ve reflejado en la desaparición de mujeres, sino en la crueldad del estado en el que son encontrados sus cuerpos.
A pesar de la evidencia, el 31 de agosto el presidente López Obrador envió una iniciativa de reforma de leyes en materia de seguridad, con el fin de dar mando operativo formal de la Guardia Nacional a la Sedena para ser una fuerza enteramente militar. La mandó el mismo día que Heidi Pérez, de cinco años, fue víctima de una presunta ejecución extrajudicial. Así, en un monumental desaseo legislativo, una ley que contraviene el artículo 21 de la Carta Magna fue aprobada en la Cámara de Diputados el 2 de septiembre.
Urge fortalecer las capacidades de las policías locales y aumentar sus recursos financieros; mejorar las capacidades de las Fiscalías locales y la federal en la investigación de mujeres desaparecidas con perspectiva de género de forma suficiente y exhaustiva. Y eso requiere más personal especializado y presupuesto, así como programas de prevención de desapariciones con enfoque diferenciado que atiendan los patrones de desaparición.
Marcela Villalobos
Estudiante del doctorado en Ciencias Políticas y Sociales en la UNAM, feminista antimilitarista y acompañante de colectivos que buscan a sus seres queridos desaparecidos en Guanajuato.
1 Barrón, G. (2018), Militarización en México: una larga travesía; Suárez, M., y Moloeznik, P. (2012), El proceso de militarización de la seguridad pública en México (2006-2010); y México; Serrano, M. (2019), La estrategia de seguridad de AMLO: ¿de la pacificación a la militarización?
2 Solicitudes de acceso a la información, folios: 0000700066020 y 330026422001298 de la Sedena, y 332259822000642 de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (órgano desconcentrado de la GN).
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Villalobos, M. (2022, 6 septiembre). Las desaparecidas de la “guerra contra las drogas”. nexos. Recuperado el 09 de March de 2026 de https://seguridad.nexos.com.mx/las-desaparecidas-de-la-guerra-contra-las-drogas/
Villalobos, Marcela. “Las desaparecidas de la “guerra contra las drogas”.” nexos, septiembre 6, 2022. https://seguridad.nexos.com.mx/las-desaparecidas-de-la-guerra-contra-las-drogas/
VILLALOBOS, Marcela. Las desaparecidas de la “guerra contra las drogas”. nexos [en línea]. 6 septiembre 2022. [Consulta: 09 March 2026]. Disponible en: https://seguridad.nexos.com.mx/las-desaparecidas-de-la-guerra-contra-las-drogas/
Villalobos, Marcela. “Las desaparecidas de la “guerra contra las drogas”.” nexos. 6 Sep. 2022, https://seguridad.nexos.com.mx/las-desaparecidas-de-la-guerra-contra-las-drogas/.