Construyamos la paz con perspectiva de género:
un recuento de intervenciones

En un texto anterior publicado en este espacio, discutí qué es la construcción de paz con enfoque de género, una forma de conceptualizar, diseñar y emplear nuevas soluciones para hacer frente a la violencia en México, en particular, contra las mujeres. En este artículo, desarrollaré algunos ejemplos a partir de mis intervenciones en Chihuahua, Chiapas, Estado de México, Ciudad de México y Puebla.

Ilustración: Víctor Solís
Ilustración: Víctor Solís

Formas para construir la paz

Construir la paz con enfoque de género, como se mencionó anteriormente, implica considerar que la violencia es un problema que atañe a todas y todos; que tiene implicaciones diferentes en cada individuo y grupo, y que tiene diferentes causas (tanto individuales como contextuales). En ese sentido, nos permite diferenciar los tipos de violencia que enfrentan las personas y comunidades (particularmente, hombres y mujeres); establecer prioridades, y crear medidas que consideren diversos actores, disciplinas y actividades (tanto personales como colectivas). Pero, ¿cuáles son esas medidas?

En específico, el Instituto Kroc para Estudios Internacionales de Paz propone tres tipos de medidas. Primero, la paz requiere cambios estructurales e institucionales, como fomentar la educación y el desarrollo. Segundo, la paz necesita justicia y procesos de sanación, por ejemplo, mecanismos de justicia restaurativa, justicia transicional y recuperación ante eventos traumáticos. Tercero, la paz requiere acciones de prevención a la violencia, respuesta a los conflictos y transformación; en este sentido, son vitales los esfuerzos de ayuda humanitaria, las estrategias de resolución de conflictos y el diálogo.

De manera similar, Agomuo Kelechi propone cuatro conjuntos de acciones para construir la paz. En primer lugar, Kelechi enfatiza las actividades basadas en el poder, es decir, las actividades para detener la violencia que implican un elemento de coerción, como arrestar y detener a las personas que están cometiendo algún daño. En segundo lugar están las actividades basadas en derechos, que permiten que se rindan cuentas por la forma en que se usa el poder, en particular, que se investiguen y sancionen los abusos y que se adapte el sistema para evitarlos. En tercer lugar se encuentran las actividades basadas en intereses, es decir, la mediación o realización de acuerdos concretos en los que cada parte negocia a partir de sus propósitos. Estos acuerdos permiten organizar la vida cotidiana de la comunidad y aplicar los principios para promover y proteger los derechos de cada miembro.  En cuarto lugar, tenemos las actividades compasivas, las que crean un vínculo de solidaridad y hermandad entre los miembros de las comunidades. Algunos ejemplos son los programas de encuentro y diálogo y de recuperación ante eventos traumáticos.

A partir de mi experiencia en diversas comunidades en México, a continuación presento algunas medidas para construir la paz con enfoque de género

Actividades relacionadas con la compasión

Escucha activa: a partir de mi experiencia, la escucha activa permite reconocer, entender y empezar a sanar a las personas. Requiere contar con privacidad, tener un entorno amigable, no juzgar, no proponer soluciones, no interrumpir, entre otros aspectos. Una buena sesión de escucha puede apoyar en el proceso de sanación de las personas y comunidades; una mala, puede profundizar sus heridas. En Juárez, por ejemplo, participé en sesiones de escucha de mujeres migrantes, solicitantes de asilo, refugiadas y víctimas de desplazamiento interno forzado. Muchas de ellas, eran sobrevivientes de violencia sexual, o bien, habían atestiguado violencia sexual. Para ellas, hablar era una forma de desahogarse, liberarse, pedir apoyo, reconocer su dolor y reconocer su propia sobrevivencia.

Encuentros o actividades entre diversas comunidades: estas acciones consisten en acercar a personas y comunidades en conflicto para ayudar a contrarrestar prejuicios y estereotipos, a generar confianza y a brindar una sensación de seguridad. Por ejemplo, en Chiapas, en ocasiones las personas en contexto de movilidad tienen que esperar seis meses por trámites migratorios y enfrentan xenofobia, racismo y carencia de recursos; las mujeres, además, enfrentan casos de acoso y abuso sexual. Ante esta situación, en colaboración con un albergue de migrantes y una familia local, apoyé a instalar un huerto para personas en contexto de movilidad; el albergue administraba el programa e identificaba a personas interesadas en el proyecto; la familia local brindaba el terreno para las actividades, dirigía las tareas específicas de agricultura y capacitaba en agricultura, y las personas en contexto de movilidad que colaboraban en el proyecto recibían un estipendio, capacitación y terapia ocupacional. Para facilitar la participación de mujeres madres, además de los beneficios antes mencionados, se les permitía traer a sus hijos al huerto durante horas laborales. Niñas, niños y adolescentes podían quedarse en un lugar seguro y apoyar en actividades que desearan. El proyecto apoyó a que las personas en contexto de movilidad y locales eliminaran prejuicios que tenían las unas de las otras, que se sintieran más seguras y que sintieran que tenían el control de sus vidas.

Actividades relacionadas con el poder y la prevención de violencia

Equipamiento de lugares para evitar delitos: la instalación de equipo o creación de instalaciones es una forma de prevenir que poblaciones en riesgo sean víctimas de algún crimen. Por ejemplo, en Juárez, una ciudad con altos niveles de criminalidad, las personas en contexto de movilidad corren el riesgo de ser víctimas de secuestro, trata, robo, extorsión, entre otros delitos, cuando están en la calle. En este sentido, contribuí a equipar albergues para personas en contexto de movilidad, en particular en colonias con mayores niveles de inseguridad para que pudieran disfrutar de todos los bienes básicos sin la necesidad de salir del espacio de acogida y no fueran víctimas de delitos. En este sentido, considerando en especial a madres solteras, niñas, niños y adolescentes, en un albergue con capacidad en promedio para 250 personas se instaló un área de juegos, un techo para dicha área, un filtro de agua y cámaras de videovigilancia. Las personas beneficiarias no necesitaban salir del espacio y exponerse a algún crimen: niñas, niños y adolescentes podían jugar; las madres podían observarles con tranquilidad o realizar otras actividades, como tomar capacitaciones, tomar terapia o hacer tareas del hogar.

Apoyo a actividades de emprendimiento de personas en contextos violentos, en específico, comunidades artesanas: apoyar a generar o mantener fuentes de empleo es vital para que las personas en condiciones de vulnerabilidad satisfagan sus necesidades y no sean forzadas por su condición a cometer delitos, o bien, para que puedan comenzar a reponerse ante ellos. En la Sierra Tarahumara, un área disputada por el Cártel La Línea y el Cártel de Sinaloa, colaboré con una organización local que apoya a comunidades indígenas en condiciones de vulnerabilidad. La organización instala centros comunitarios donde las personas pueden capacitarse y trabajar; las personas indígenas realizan artesanías e intercambian, a modo de trueque, bajo un esquema de precio justo, sus productos por los objetos de consumo que requieren. Las mujeres, que son parte vital de este proyecto y la mayoría en él, fungen como líderes comunitarias, se comunican, se capacitan, reciben bienes a cambio de su trabajo y se empoderan. El trabajo es una opción para evitar que ellas o sus familias se involucren en acciones violentas y, también, una forma para empezar a sanar ante los delitos de los que han sido víctimas.

Conclusión

Estos son sólo algunos ejemplos de formas de construir la paz con enfoque de género. La lista no es exhaustiva. La lucha contra la inseguridad requiere que se multipliquen y diversifiquen los esfuerzos en todos los lugares del país. En este sentido, la construcción de paz con enfoque de género es esperanzadora; cualquiera puede capacitarse en el tema y cualquiera puede emprender medidas desde su trinchera.

 

Belem Barrera González
Politóloga por el CIDE y maestra por el IDS, de la Universidad de Sussex. Investigadora y activista enfocada en disminuir la corrupción y violencia, con experiencia en sociedad civil, universidades, gobierno y consultorías.


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Barrera González, B. (2023, 4 julio). Construyamos la paz con perspectiva de género: un recuento de intervenciones. nexos. Recuperado el 10 de March de 2026 de https://seguridad.nexos.com.mx/construyamos-la-paz-con-perspectiva-de-genero-un-recuento-de-intervenciones/

Barrera González, Belem. “Construyamos la paz con perspectiva de género: un recuento de intervenciones.” nexos, julio 4, 2023. https://seguridad.nexos.com.mx/construyamos-la-paz-con-perspectiva-de-genero-un-recuento-de-intervenciones/

BARRERA GONZÁLEZ, Belem. Construyamos la paz con perspectiva de género: un recuento de intervenciones. nexos [en línea]. 4 julio 2023. [Consulta: 10 March 2026]. Disponible en: https://seguridad.nexos.com.mx/construyamos-la-paz-con-perspectiva-de-genero-un-recuento-de-intervenciones/

Barrera González, Belem. “Construyamos la paz con perspectiva de género: un recuento de intervenciones.” nexos. 4 Jul. 2023, https://seguridad.nexos.com.mx/construyamos-la-paz-con-perspectiva-de-genero-un-recuento-de-intervenciones/.


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