El gobierno mexicano habla de una grave crisis humanitaria y forense. Más de 40, 000 personas desaparecidas, 26, 000 cuerpos no identificados y casi 100 homicidios diarios representan un desafío importante para el estado de derecho, especialmente para los servicios periciales del país. Con el propósito de buscar soluciones pragmáticas y aplicables al contexto mexicano, los autores de este artículo explican brevemente la estructura y las tareas de la medicina legal en Alemania. Se espera poder proporcionar recomendaciones en materia de identificación de personas fallecidas no identificadas en México, con el fin de brindar certeza a los familiares sobre el paradero de sus seres queridos.

Actualmente, la impresión general puede ser que se está discutiendo sobre un gran abanico de opciones en materia forense, pero la realidad es que hay poca implementación de las mismas. Un claro ejemplo es la posibilidad de comparar huellas dactilares entre servicios periciales e institutos estatales con las del Instituto Nacional Electoral (INE). Por parte de los autores existen dudas sobre la asignación de prioridades: ¿por qué en lugar de buscar soluciones pragmáticas —menos burocráticas— orientadas a corto plazo, la discusión pública se enfoca en firmar convenios, aprobar medidas legislativas, dar capacitaciones o comprobar certificaciones?

Ilustración: Estelí Meza

Información general sobre la medicina forense en Alemania

En Alemania los institutos de medicina legal  suelen estar ubicados en las universidades públicas, trabajan de forma independiente y no son instituciones subordinadas a la rama ejecutiva, como lo suelen ser las autoridades policiales estatales o agencias de investigación delictiva. Las tareas centrales de los institutos de medicina legal en Alemania son el trabajo en la escena del crimen, las inspecciones de cadáveres, las autopsias y las opiniones legales defendidas ante un juez. Las y los médicos forenses a menudo tienen que presentar su trabajo ante el poder judicial. Otras tareas a cargo de dichos institutos son la capacitación de estudiantes de medicina, médicos y policías, así como la investigación académica sobre temas relevantes para la medicina forense. Los policías, fiscales o tribunales solicitan el peritaje a los médicos forenses para aclarar los hechos y estos están obligados a realizar su trabajo de forma independiente, transparente y de buena fe. Las policías y fiscalías pagan los servicios de las y los médicos forenses por horas laboradas de acuerdo con tarifas fijas y estandarizadas.

La identificación de cuerpos no identificados en Alemania

En principio, todas las personas fallecidas en Alemania deben ser examinadas por un médico (inspección del cadáver) en el lugar de los hechos. El doctor debe anotar en un documento oficial, entre otras cosas, la causa de muerte y la identidad de la persona fallecida (certificado de defunción). Si no se establece la identidad o si se sospecha de causa de muerte “no natural”, el médico está obligado legalmente a informar a la policía. De acuerdo con la Ley de Enjuiciamiento Criminal, la policía por ley tiene que investigar e informar a la fiscalía estatal.

El trabajo de investigación policial generalmente asigna una identidad probable, integrando la información recolectada a partir de, por ejemplo, el lugar donde se halló el cadáver, credenciales, pertenencias, etc. Esta identidad probable debe ser confirmada o refutada por investigaciones adicionales. Para confirmar o rechazarla, se pueden consultar diferentes características físicas. Por ejemplo, la policía puede comparar la apariencia, el tamaño del cuerpo o los tatuajes del cadáver con identificaciones como el pasaporte. Si la condición del cuerpo imposibilita la identificación, generalmente se comparan las siguientes características ante mortem (AM) y post mortem (PM):

a) Las huellas dactilares
Las huellas dactilares son altamente individualizantes y hasta ahora no se conocen dos personas con la misma huella dactilar, ni siquiera gemelos. En el sistema alemán, las huellas premortales (AM) se recolectan al solicitar los pasaportes o las credenciales de identificación y se almacenan centralmente a nivel federal en Alemania. Las huellas dactilares post mortem (PM) del cadáver son levantadas por la policía, a veces en cooperación con la medicina forense. La comparación se realiza automáticamente a través del sistema AFIS, el cual permite un cotejo a nivel europeo. Este sistema es usado también en México a nivel federal.

b) Estado dental
En Alemania, las y los dentistas están legalmente obligados a documentar su trabajo con el paciente, por ejemplo, por medio de empastes dentales. Las y los médicos deben conservar la documentación durante al menos 10 años. La policía puede solicitar un estado dental ante mortem de un paciente. El médico forense, en caso de ser necesario y con el apoyo de un dentista, analizará el estado del diente (número de dientes existentes, empastes, desalineaciones, etc.) del cadáver no identificado y lo alineará con el estado dental ante mortem. Los exámenes de rayos X pueden servir como apoyo. El estado dental puede ser altamente individualizante y es reconocido internacionalmente como una característica para la identificación.

c) ADN
Los perfiles de ADN post mortem se comparan con perfiles de ADN almacenados en bases de datos ante mortem administrados por la agencia federal de investigación criminal (Bundeskriminalamt). Como alternativa se puede hacer una comparación con familiares. En Alemania, por defecto, se realizan 16 indicadores (loci, es decir, lugares específicos donde se localizan los genes) más el género en el análisis ADN.

Tomando en cuenta los al menos 26,000 cadáveres no identificados que se encuentran actualmente en los servicios periciales en México, se pueden dar las siguientes sugerencias basadas en las prácticas del sistema forense en Alemania:

1. Mayor coordinación: La identificación de fallecidos no identificados se realiza mediante la comparación de datos ante mortem y post mortem. Para recopilar los datos lo antes posible se requieren suficientes recursos humanos dentro de las instituciones de seguridad pública y procuración de justicia. El intercambio y comparación de datos ante mortem / post mortem entre las instituciones es un requisito previo. En México, la coordinación y el intercambio de información entre las fiscalías, servicios periciales, la Comisión Nacional de Búsqueda y las Comisiones Estatales de Búsqueda es de gran importancia para lograr este fin.

2. Aprovechar y cruzar bases de datos existentes: Para reducir eficientemente el número de fallecidos no identificados se deben utilizar las bases de datos ante mortem existentes y, en particular, priorizar la comparación de huellas dactilares. Incluso los tatuajes característicos pueden ser útiles para la identificación. En vista de la grave crisis de identificación y análisis forense en México, el Estado debe hacer posible la comparación automática de las huellas dactilares del INE entre las agencias estatales y federales. También se podrían utilizar otras fuentes de datos existentes como las huellas dactilares recolectadas por medio de la carta de antecedentes no penales o de las licencias de conducir.

3. Estandarizar los datos generados: Se podrían crear institutos independientes para la identificación de personas fallecidas no identificadas a nivel federal o estatal. El punto de partida para esto sería una base de datos estandarizada a nivel nacional para registrar los datos post mortem recopilados de manera descentralizada con respecto a los respectivos institutos estatales. Estos datos podrían agruparse en un instituto independiente y compararse centralmente con los datos recopilados de AM a nivel municipal, estatal y federal.

Consideraciones para el futuro

Desastres naturales internacionales (como fue el tsunami en el Océano Índico del 2004) o los ataques terroristas (como el ataque del 11 de septiembre) han demostrado que las y los médicos forenses, en colaboración con las agencias de investigación, pueden identificar a miles de cuerpos de diferentes países a corto plazo. La política de seguridad pública y procuración de justicia, especialmente las policías mexicanas, la Fiscalía General, los servicios periciales estatales y las fiscalías estatales deben enfocar sus esfuerzos y trabajar en conjunto y de manera colaborativa para identificar un número sustancial de las más de 26,000 personas no identificadas en todo el país. Se puede asumir que se puede hacer un gran trabajo independientemente del número limitado de recursos financieros y recursos humanos que se menciona varias veces en la discusión pública. Las demandas por parte de la sociedad civil de establecer un mecanismo internacional extraordinario para la identificación es una clara señal de la falta de confianza en el Estado de derecho y de sus propias instituciones, especialmente una falta de confianza en las fiscalías en el tema de recolección de datos ante mortem y en los servicios periciales a nivel estatal y federal con lo relacionado a la documentación de datos post mortem.

Desde la perspectiva de los autores y en comparación con el sistema alemán, existen potenciales técnicos y organizacionales para aumentar en el corto plazo el número de identificaciones en México. Esto requiere de la voluntad política y la dedicación de los altos mandos en las instituciones de seguridad pública a nivel federal y estatal para implementar soluciones pragmáticas.

 

Franziska Holz
Doctora en Medicina Legal y trabaja en el Instituto de Medicina Legal de la Universidad Johann Wolfgang Goethe en Fráncfort, Alemania.

Christoph Birngruber
Doctor en Medicina Legal y trabaja en el Instituto de Medicina Legal de la Universidad Johann Wolfgang Goethe en Fráncfort, Alemania.

Maximilian Murck
Maestro en economía por la Universidad de St. Andrews en Escocia y trabaja actualmente para la Cooperación Alemana para Desarrollo Sostenible, GIZ.


Fe de erratas:
Por error, la versión original del texto señalaba que “todas las personas fallecidas en Alemania deben ser examinadas por un médico forense (inspección del cadáver) en el lugar de los hechos.” Los autores rectifican que en primera instancia, todas las personas fallecidas son examinadas por un médico regular.