El fentanilo se encuentra en el centro de muchos debates por su impacto en las muertes por sobredosis en Estados Unidos y por las declaraciones del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien propuso prohibir su uso médico como medida de política pública. Este texto busca aportar al debate informado de políticas de drogas y presenta información acerca de siete mitos y realidades del fentanilo.

1. El fentanilo no es una droga nueva
El fentanilo fue creado por Paul Janssen a finales de los años cincuenta e inicios de los sesenta. Es común escuchar que es entre cincuenta y cien veces más potente que la morfina. Esto quiere decir que, si un 0.1 mg de fentanilo es equivalente a 10 mg de morfina, la tasa de dosificación equianalgésica —o la dosis requerida para que dos opioides tengan el mismo efecto analgésico— es de 1:100. Sin embargo, es importante entender mejor el modo de administración de ambas sustancias y el contexto de su uso para sustentar dicha comparación.
Existen variantes o sustancias análogas al fentanilo que tienen efectos muy similares, como el sufentanilo, el alfentanilo, el remifentanilo y el carfentanilo. Hasta ahora, el único análogo con uso no farmacéutico documentado es el carfentanilo. Si bien el abuso en el consumo de fentanilo es un factor en el número de muertes en Estados Unidos, la mayoría de estas sobredosis están relacionadas con el fentanilo elaborado de manera ilegal ( que en este artículo llamaremos fentanilo manufacturado ilegalmente o FMI).1
2. La crisis causada por el fentanilo es culpa del crimen organizado en México
Estados Unidos se enfrenta a lo que se conoce como la tercera ola epidémica de muertes a causa de opioides. La primera ola empezó con el aumento de recetas de opioides para el alivio del dolor en los noventa. La segunda se refiere al aumento en las muertes por sobredosis que involucraron heroína desde 2010. Y la tercera comienza en 2013 con el incremento de las muertes relacionadas con opioides sintéticos, particularmente aquellos que contienen fentanilo. Como lo describe Daniel Ciccarone en su artículo, la problemática se da por dos fuerzas que están en juego. Por el lado de la oferta se ha visto la introducción de nuevas fuentes de opioides como heroína refinada y fentanilo. Por el lado de la demanda, hay causas estructurales y sociales que influencian la dependencia del uso en la población.
3. El fentanilo no se produce ni se consume en México
No tenemos una fuente confiable para estimar la prevalencia en el uso de fentanilo en la población general en México y los únicos datos administrativos que tenemos son los de los centros de tratamiento que reportan solamente a un subgrupo muy pequeño de personas usuarias con ciertas características que influyen en la probabilidad de buscar o tener acceso a un centro de tratamiento. Según datos del Observatorio Mexicano de Salud Mental y Consumo de Drogas de la Secretaría de Salud, a partir de 2018 se observó un incremento en los casos reportados de consumo según los centros de tratamientos divididos en centros residenciales, centros de atención primaria en adicciones (CAPA) y centros de integración juvenil (CIJ), lo que puede sugerir que efectivamente se ha dado un aumento en el uso del fentanilo en México. Según esta misma fuente, el mayor número de demandas de atención en 2022 fueron en Baja California (145), seguido por Sonora (129) y Sinaloa (18). Contamos además con bases de datos de “Urgencias relacionadas con el uso de sustancias psicoactivas”, “egresos hospitalarios relacionados con el uso de sustancias” y “defunciones relacionadas con el uso de sustancias psicoactivas” pero no desagregan el tipo de opiáceo.2 También se ha documentado la venta de medicamentos mezclados con fentanilo en el norte de México.
En cuanto a producción, se ha documentado el rol del Cártel de Sinaloa y del Cártel Jalisco Nueva Generación en la producción y distribución de fentanilo, y hay notas periodísticas que muestran evidencia de FMI y laboratorios establecidos en México.3 El acceso a los insumos necesarios para su producción desde Ciudad de México es posible según ha quedado evidenciado en una investigación de Reuters.

4. ¿Cuánto cuesta el fentanilo?
Esta es una pregunta difícil de responder pues el fentanilo de uso no clínico raramente se encuentra en su forma “pura”, sino que se encuentra mezclado con otras sustancias como la heroína o la cocaína, lo que dificulta estimar un precio promedio en las calles. Según un reporte de la corporación RAND, un kilo de fentanilo puro enviado desde China puede costar entre 2000 y 5000 dólares; y según la policía en Seattle el precio de una pastilla en la venta al mayoreo puede llegar a los 40 centavos.
5. ¿Qué tan probable es que mis drogas usuales estén contaminadas con fentanilo?
Un estudio publicado recientemente que analizó 51 muestras de drogas provenientes de personas que asistieron a un festival de música en México encontró evidencia de fentanilo en dos de cada cuatro muestras de cocaína y catorce de cada veintidós muestras de MDMA.4 Si bien este estudio se basa en una pequeña muestra de las drogas ilegales moviéndose en el país, existe información que sostiene la teoría de presencia de drogas contaminadas con fentanilo sin conocimiento de la persona usuaria. Un reportaje encontró que farmacias vendían medicamentos falsificados contaminados con fentanilo. También debe considerarse la amplia evidencia de drogas en Estados Unidos como cocaína o benzodiazepinas compradas en mercados ilegales que están mezcladas con fentanilo.
6. ¿Prohibir la producción de fentanilo va a ayudar a que se consuma menos fentanilo?
El fentanilo es tan sólo una de las drogas derivadas de opioides que se han producido en los últimos años para un control efectivo del dolor y tiene un uso clínico extensivamente documentado. Implementar una política de prohibición de su producción es operativamente difícil dada la facilidad con la que se pueden solicitar los insumos químicos, cambiar la estructura química adaptando el tipo de precursores y ocultando la logística en el envío.
Si bien puede existir un uso inadecuado del fentanilo en un ambiente médico, el principal problema viene del fentanilo que se produce de manera ilegal. La evidencia señala que la prohibición que está basada en la búsqueda de la total abstinencia no es una manera eficaz de evitar el consumo de ciertas sustancias o de evitar el daño relacionado. Prohibir el mercado legal de fentanilo podría traer serias consecuencias para la población que requiere de este opiáceo.
7. ¿Cuál es la mejor estrategia para mitigar el impacto del fentanilo?
Existen diversas estrategias para el tratamiento de los trastornos causados por el consumo de opiáceos.
Como se indica en un estudio publicado por Brookings, el principal foco es mejorar los datos que se producen para poder estimar la magnitud del problema y monitorear los cambios en el uso de los opioides. Además, se propone una serie de acciones a analizar o discutir, entre los cuales se encuentra el apoyar a expandir el número de aseguradores que cubren tratamientos basados en evidencia, reducir las barreras para ofrecer tratamiento basado en metadona o buprenorfina a individuos en cárcel con trastornos por consumo de opiáceos, permitir que se conduzcan estudios piloto de sitios de consumo supervisado, incrementar el uso de naloxona, entre otros. Estas iniciativas tienen en común que su objetivo no es prohibir ni estigmatizar el uso de opiáceos, sino incrementar el acceso a tratamiento oportuno y reducir los riesgos que conlleven a muertes.
Samantha Pérez Dávila
Doctorante en la Pardee RAND Graduate School, analista de políticas públicas, y editora de este espacio
1 La literatura en inglés lo llama “Ilegaly manufactured fentanyl (IMF)”.
2 El fentanilo cae dentro del grupo de los opioides al ser sintético pero la clasificación del Observatorio no incluye a este grupo.
3 Algunas fuentes son las siguientes: Imagen Noticias, Channel 4 News, Sky News y Le Monde.
4 La organización ReverdeSer Colectivo y el Programa de Análisis de Sustancias, quienes lideran la iniciativa de análisis de sustancias que fue acompañada por los autores del artículo publicó en comunicado enfatizando que “este estudio por sí mismo no permite afirmar que hay adulteración de fentanilo en sustancias psicoactivas ilícitas en la CDMX”.
Cita esta publicación
Pérez Dávila, S. (2024, 27 agosto). Siete mitos y realidades sobre el fentanilo. nexos. Recuperado el 24 de February de 2026 de https://seguridad.nexos.com.mx/siete-mitos-y-realidades-sobre-el-fentanilo/
Pérez Dávila, Samantha. “Siete mitos y realidades sobre el fentanilo.” nexos, agosto 27, 2024. https://seguridad.nexos.com.mx/siete-mitos-y-realidades-sobre-el-fentanilo/
PÉREZ DÁVILA, Samantha. Siete mitos y realidades sobre el fentanilo. nexos [en línea]. 27 agosto 2024. [Consulta: 24 February 2026]. Disponible en: https://seguridad.nexos.com.mx/siete-mitos-y-realidades-sobre-el-fentanilo/
Pérez Dávila, Samantha. “Siete mitos y realidades sobre el fentanilo.” nexos. 27 Ago. 2024, https://seguridad.nexos.com.mx/siete-mitos-y-realidades-sobre-el-fentanilo/.
¿Existen cálculos de cuánto del total del fentanilo consumido en EEUU proviene de China, cuánto proviene de México, y cuánto se produce localmente?