El año pasado en Xochimilco, vecinos y vecinas presentaron un amparo para detener la construcción de un cuartel de la Guardia Nacional —cuyo control operativo, administrativo y financiero fue trasladado a la Sedena en septiembre de 2022—1 en el Vivero Nezahualcóyotl. La construcción del cuartel no tomó en cuenta el carácter patrimonial del territorio ni realizó un estudio sobre el impacto ambiental de los acuíferos subterráneos en la zona.2 En diciembre de 2022, las mujeres de Xochimilco se levantaron en defensa del agua durante un enfrentamiento con policías de la Ciudad de México. Casi un año después, la participación de mujeres en la Asamblea por el Agua y la Vida fue notoria, particularmente en cómo procuraron los cuidados —la salud, comida y limpieza— durante el evento.
La crisis climática, la militarización y el feminismo son palabras que escuchamos frecuentemente en nuestro día a día, pero la relación entre los tres temas suele ser nebulosa. Este texto aporta algunos argumentos para clarificar este vínculo. Sostengo que para atender y mitigar la crisis climática se debe detener y revertir la militarización y transversalizar la perspectiva de género en el diseño de políticas públicas y negociaciones climáticas.

Militarización y crisis climática
En años recientes, los gobiernos y los ejércitos de países en el Norte Global,3 específicamente en Estados Unidos y la Unión Europea, han comenzado a utilizar lenguaje que describe a la crisis climática como un factor “multiplicador de amenazas.” Es decir, que la crisis climática aumenta la escasez de recursos naturales, como el agua, y el desplazamiento forzado de personas. Asimismo, se han desplegado elementos de las fuerzas armadas para manejar y operar recursos naturales, eventos climáticos extremos y fronteras. Una implicación grave es que se destinan más recursos a la fuerzas armadas que en atender la crisis climática. Los países más ricos del mundo gastan 30 veces más en sus ejércitos que en financiamiento climático. Sin embargo, la industria militar es una de las industrias con huella de carbono más grande a nivel global.
Los ejércitos del mundo producen aproximadamente 5.5 % de todas las emisiones de CO2 a nivel global. Si fueran un país, los ejércitos del mundo serían el cuarto país que más produce emisiones de CO2 después de China, Estados Unidos e India. Durante el primer año de la guerra en Ucrania, las emisiones de CO2 a raíz del conflicto armado fueron equivalentes a todas las emisiones de Bélgica durante el mismo periodo —alrededor de 120 millones de toneladas de CO2. Para disminuir las emisiones militares de CO2, se han planteado medidas conocidas coloquialmente en inglés como “greening the military.” Estas consisten principalmente en sustituir combustibles fósiles con energías sustentables. No obstante, un reporte de Conflict and Environment Observatory encontró que dichas medidas son superficiales y esporádicas por lo que no tienen un impacto tangible en el largo plazo.
En México también se observan niveles de militarización preocupantes con consecuencias graves para el medioambiente. En diciembre de 2020 se designó a la Semar como institución responsable de prevenir la contaminación marina originada por embarcaciones o artefactos navales. Además, el despliegue de las fuerzas armadas en México se concentra en los territorios de comunidades indígenas; las mismas comunidades que lideran la batalla por la defensa del territorio y la mitigación de la crisis climática.
¿Y el feminismo?
La militarización y la crisis climática aumentan la inseguridad para todas las personas pero las mujeres y los pueblos indígenas son los que más se ven afectados. Según un estudio de la OCDE, las niñas y mujeres sufren más el impacto de energías contaminantes. Ante la militarización de la crisis climática, los efectos negativos para las mujeres y pueblos indígenas aumentan exponencialmente. En particular, es común que la violencia de género aumente con la presencia de militares. Los casos de Inés Fernández y Valentina Rosendo ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos son emblemáticos de la violencia sexual directa contra mujeres por parte de militares. En Xochimilco, vecinas han denunciado un aumento en la violencia de género, como la desaparición de mujeres y niñas y el feminicidio, desde la llegada de la Guardia Nacional.
Activistas y académicas feministas expertas en paz y seguridad argumentan que las narrativas sobre seguridad tienden a ser masculinizadas. Esto quiere decir que la seguridad tiende a definirse en términos masculinos como el combate, el uso de la fuerza y la protección mediante el uso de armas. Estas narrativas le dan prioridad a los intereses del Estado-nación (seguridad nacional) por encima de los intereses de las personas cuya seguridad consiste en poder disfrutar una vida digna y libre de violencia (empleo, acceso al agua, una vida libre de violencia, etc.).4
Según un reporte de MUCD (2023), “[e]n México, las mujeres se han visto mayormente afectadas […] por violaciones a sus derechos humanos cometidas directamente por elementos del Ejército y la Marina o por el aumento generalizado de la violencia provocado por enfrentamientos entre supuestos grupos delincuenciales y las Fuerzas Armadas.” Asimismo, datos de la ENPOL muestran que la proporción de mujeres que sufrieron violación durante una detención fue dos veces mayor cuando fueron detendidas por las fuerzas armadas en comparación a cuando fueron detenidas por autoridades civiles. Además, entre 2007 y 2018, el porcentaje de mujeres asesinadas en la vía pública con un arma de fuego aumentó 500 %.
El problema, en parte, tiene que ver con que las experiencias y necesidades específicas de las mujeres y niñas no son consideradas cuando se diseñan e implementan medidas para atender la crisis climática. No obstante, estudios muestran que los países con mayor equidad de género son más responsivos ante la crisis climática. A la vez, la militarización fomenta la desigualdad de género y conductas violentas que socavan la cooperación y colaboración que se requiere para atender la crisis climática.
Conclusión
La ONU enfatiza que es indispensable promover la participación de mujeres en diseñar e implementar medidas para atender la crisis climática. Asimismo, es indispensable que más mujeres, pueblos indígenas y personas jóvenes estén presentes en las mesas de negociación en foros multilaterales, como la COP. Un estudio del PNUD explica que las mujeres tienen menor posibilidad de participar en acciones climáticas por la carga de trabajo de cuidados y en el hogar por lo que también es importante promover medidas para reconocer, remunerar y distribuir los cuidados. A la vez, es imprescindible mejorar la provisión de servicios públicos que aligeren la carga de las tareas de cuidado y del hogar. Estas medidas son directamente opuestas a la militarización —la cual promueve una división sexual del trabajo. Por ende, la militarización no sólo contamina y destruye el medioambiente, también reduce las posibilidades de grupos históricamente excluidos de la mesa de discusión de incidir en medidas para mitigar el cambio climático. Para alcanzar la justicia climática, la justicia de género y la desmilitarización son condiciones necesarias.
Daniela Philipson García
Estudiante de doctorado en Política y Relaciones Internacionales en la Universidad de Monash, Maestra en Políticas Públicas por la Universidad de Harvard y becaria Fulbrigh-García Robles (2017-2019). Cofundadora de Internacional Feminista.
1 “Esta reforma legislativa fue impugnada ante la SCJN por la minoría parlamentaria del Senado a través de la acción de inconstitucionalidad 137/2022. Finalmente, la Corte declaró inconstitucional el traspaso del control operativo y administrativo de la GN a la Sedena, fijando como término el 1 de enero de 2024 para que la institución policial vuelva a estar bajo el mando de la SSPC”.
2El 19 de agosto de 2023, los y las habitantes de los pueblos y barrios originarios de Xochimilco ganaron el amparo para revertir la construcción de este cuartel.
3La referencias al Norte Global para referirse a países desarrollados y al Sur Global para países en vías de desarrollo suelen ser problemáticas ya que sobre simplifica la relación colonizadora entre países. No obstante, para los fines de este artículo se utilizarán para enfatizar el argumento central del texto —que existe una relación intrínseca entre la crisis climática, militarización y feminismo.
4 Por ejemplo, para Moñeka de Oro, una activista climática en las Islas Marianas (las cuáles han sido militarizadas por el gobierno estadunidense), la seguridad significa tener acceso al agua potable. Por ello, la presencia de militares en su territorio arriesga (no provee) su seguridad ya que frecuentemente contaminan las fuentes de agua potable en su isla. El acceso al agua potable es un problema que está especialmente cruzado por el género ya que según la división sexual del trabajo, las mujeres son las responsables de las tareas del hogar (las cuales requieren agua para cocinar, lavar, etc.) Tan sólo en México, existen 12 millones de personas sin acceso a agua potable. No obstante, el acceso al agua potable será cada vez más difícil ante sequías y la militarización de recursos naturales.
Cita esta publicación
Philipson García, D. (2023, 12 septiembre). ¿Qué tienen que ver la crisis climática, la militarización y el feminismo?. nexos. Recuperado el 24 de February de 2026 de https://seguridad.nexos.com.mx/que-tienen-que-ver-la-crisis-climatica-la-militarizacion-y-el-feminismo/
Philipson García, Daniela. “¿Qué tienen que ver la crisis climática, la militarización y el feminismo?.” nexos, septiembre 12, 2023. https://seguridad.nexos.com.mx/que-tienen-que-ver-la-crisis-climatica-la-militarizacion-y-el-feminismo/
PHILIPSON GARCÍA, Daniela. ¿Qué tienen que ver la crisis climática, la militarización y el feminismo?. nexos [en línea]. 12 septiembre 2023. [Consulta: 24 February 2026]. Disponible en: https://seguridad.nexos.com.mx/que-tienen-que-ver-la-crisis-climatica-la-militarizacion-y-el-feminismo/
Philipson García, Daniela. “¿Qué tienen que ver la crisis climática, la militarización y el feminismo?.” nexos. 12 Sep. 2023, https://seguridad.nexos.com.mx/que-tienen-que-ver-la-crisis-climatica-la-militarizacion-y-el-feminismo/.