La transformación de los asesinatos en propaganda

En nuestros informes sobre incidencia delictiva y anomalías en los registros oficiales, hemos insistido en la necesidad de vigilar y mejorar la calidad de esta información. En el caso de los homicidios dolosos (asesinatos), las anomalías son mayores y más significativas, dada su gravedad y el peso político de este delito. Al respecto, durante las conferencias de prensa matutinas, las aparentes disminuciones en homicidios dolosos se presentan como logros del gobierno, al tiempo que se omiten, tanto los incrementos anómalos en categorías delictivas paralelas, como la tragedia abrumadora de los desaparecidos. En un informe reciente, exponemos los diferentes “ajustes” que distorsionan la realidad en torno a este delito, los cuales resumimos en este artículo.

En los últimos seis años, el número de víctimas registradas en la categoría de homicidio doloso supuestamente ha disminuido 11%. En contraste, el número de víctimas de homicidio culposo (accidentes) y de “otros delitos contra la vida y la integridad” se han incrementado en 11 % y 103 %, respectivamente. La siguiente tabla expone el comportamiento de las tres categorías, a nivel nacional, durante el sexenio pasado.

Periodo

Víctimas de homicidio doloso (asesinatos)

Víctimas de homicidio culposo (accidentes)

Víctimas de “otros delitos contra la vida y la integridad”

2018

33,742

17,339

8,064

2019

34,723

17,722

10,269

2020

34,569

16,877

12,237

2021

33,359

17,978

14,928

2022

30,979

19,209

15,358

2023

29,732

19,261

16,490

2024

30,060

19,286

16,336

Fuente: elaboración propia, a partir de datos del SESNSP (2018-2024)

Se trata de comportamientos extraños. Por un lado, dado su carácter no intencional, los homicidios culposos, en realidad accidentes, no tendrían que incrementarse a un ritmo constante, sino mostrar variaciones alrededor de un promedio. Por su parte, de acuerdo con la definición del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), la categoría de “otros delitos contra la vida y la integridad” abarca, “entre otros”, los registros de víctimas de inducción o ayuda al suicidio, peligro de contagio e inseminación artificial no consentida.[1] Sobresale desde luego el hecho de que estos incrementos coinciden con los descensos en los registros de los asesinatos.[2]

El problema se agrava si uno se enfoca en el nivel estatal pues diversas entidades registran más accidentes que asesinatos, y otras más registran más casos de “otros delitos contra la vida y la integridad” que asesinatos. El siguiente cuadro reúne el conjunto de anomalías detectables en los registros de homicidio doloso del SESNSP, correspondientes al periodo enero-septiembre de 2025. Se marcan con rojo: 1) los casos en los que los números de víctimas de homicidio culposo o de “otros delitos contra la vida y la integridad” son superiores al número de homicidios dolosos; y 2) los casos en los que el supuesto descenso en los homicidios dolosos coincide con incrementos destacables (iguales o superiores a 10 %) en el número de homicidios culposos y de “otros delitos contra la vida y la integridad”.

Entidad

Número de víctimas

Variación %
(ene-sept 2025 vs. ene-sept 2024)

Homicidios dolosos

Homicidios culposos

Otros delitos…

Homicidios dolosos

Homicidios culposos

Otros delitos…

Aguascalientes

88

108

97

-12%

-10%

+98%

Baja California

1,344

332

2,153

-27%

-10%

-7%

Baja California Sur

111

99

236

+95%

+39%

-11%

Campeche

93

70

80

+35%

-22%

-59%

Coahuila

60

194

55

-23%

-22%

+53%

Colima

452

111

0

-28%

+22%

Chiapas

283

653

118

-59%

+4%

+39%

Chihuahua

1,371

264

906

-11%

+6%

+124%

CDMX

644

570

912

-5%

-12%

+11%

Durango

48

166

9

-9%

-6%

+29%

Guanajuato

2,084

1,044

1,639

-8%

+3%

+5%

Guerrero

1,069

308

27

-18%

-18%

+13%

Hidalgo

229

144

369

+6%

+3%

+208%*

Jalisco

963

826

115

-32%

+9%

-21%

México

1,208

1,095

1,227

-31%

-16%

-4%

Michoacán

1,024

963

310

-13%

-1%

-5%

Morelos

837

303

444

-29%

+29%

-20%

Nayarit

141

235

19

+25%

+19%

-5%

Nuevo León

594

471

301

-52%

+4%

-6%

Oaxaca

654

868

117

-11%

-24%

-48%

Puebla

663

747

202

-12%

-4%

-9%

Querétaro

118

273

601

-21%

-7%

-27%

Quintana Roo

236

810

295

-57%

+8%

0%

San Luis Potosí

183

243

175

-43%

0%

+5%

Sinaloa

1,302

456

658

+171%

-14%

+14%

Sonora

891

142

582

-20%

-44%

+18%

Tabasco

567

346

701

-12%

-19%

+87%

Tamaulipas

168

548

296

-46%

-8%

+3%

Tlaxcala

95

13

1

-9%

-59%

0%

Veracruz

745

830

212

+4%

+4%

-9%

Yucatán

23

115

21

-26%

+6%

-68%

Zacatecas

119

327

201

-70%

+1%

-37%

Fuente: elaboración propia, a partir de datos del SESNSP (2025)
*Pese a no coincidir con una disminución en los homicidios dolosos, se remarca el caso de Hidalgo por ser la entidad con el mayor incremento de “otros delitos contra la vida y la integridad”.

Otro factor de incertidumbre sobre la precisión de los registros de homicidio doloso es el incremento en el número de personas desaparecidas. Este incremento ha sido de tal magnitud que en las siguientes entidades se ha producido un cruce de los registros, reportando más personas desaparecidas que asesinatos.

Entidad

Víctimas de homicidio doloso

Personas desaparecidas

Baja California Sur

111

159

Ciudad de México

644

1,768

Durango

48

90

Estado de México

1,208

1,584

Nayarit

141

218

Quintana Roo

236

338

Tamaulipas

168

290

Zacatecas

119

222

Fuente: elaboración propia, a partir de datos del SESNSP y del RNPDNO (2025)

Además, el gobierno suele utilizar comparativos engañosos para simular reducciones en el número de homicidios dolosos en algunas entidades. Cuando los comparativos se hacen de la manera correcta, las reducciones oficiales disminuyen o, inclusive, se invierten. Por ejemplo, en la conferencia de prensa del 12 de agosto de 2025, el gabinete de seguridad destacó notables reducciones en los registros de asesinatos en los estados de Guanajuato, Estado de México, Baja California, Tabasco (y un incremento en Sinaloa), que resultan de comparar los registros de julio de 2025 con los de septiembre de 2024. Si en cambio se comparan períodos equivalentes (enero-julio de 2024 con enero-julio de 2025), las cifras cambian:

Entidad

Comparativo oficial
(sep24 vs. jul25)

Comparativo propio
(ene-jul 24 vs. ene-jul 25)

Guanajuato

-61%

+2%

Estado de México

-45%

-30%

Baja California

-36%

-26%

Tabasco

-49%

-3%

Sinaloa

+21%

+262%

Fuente: SESNSP (2024-2025).

También, durante las conferencias de prensa matutinas se han realizado comparaciones tendenciosas entre las bases del INEGI y las del SESNSP. Por ejemplo, en 2024, el SESNSP reportó 30,060 homicidios dolosos, mientras que el INEGI contabilizó 33,550, una diferencia de 3,490 casos. Esta diferencia es aprovechada por el gobierno federal al momento de hacer comparativos entre 2023 y 2024, lo que permite presentar reducciones, en vez de los aumentos verificables al comparar las cifras de una misma fuente, como puede apreciarse en las siguientes tablas:



Fuentes: INEGI y SESNSP (2023-2024).

No alcanzan los malabares ni las categorías para esconder todos los asesinatos. El caso es que si consideramos el carácter intencional de los homicidios dolosos, de los “otros delitos contra la vida y la integridad” y de las desapariciones, y no se restan las cuentas para acomodarlas a una narrativa oficial, las gráficas son otras a las mostradas por el gobierno. Y ciertamente, aunque los homicidios culposos (accidentes) no pueden añadirse a los asesinatos,[3] su incremento anómalo en algunas entidades abre otra ventana para esconder un número indeterminado de estos últimos. Una vista de conjunto de los mexicanos que estaban y ya no están, con toda la intención, sería la siguiente gráfica:

Fuente: elaboración propia a partir de datos del SESNSP y del RNPDNO (2015-2024). Cabe recordar que incluso en la categoría “eventos de intención no determinada” del INEGI (fuera de la gráfica, que sólo se ocupa de los datos del SESNSP), se agrupan hechos cuya naturaleza podría también corresponder, en algunos casos, a homicidios dolosos no contabilizados.

La violencia homicida, cotidiana y persistente, incorpora diferentes expresiones de crueldad: masacres, asesinatos por tortura, calcinamientos, descuartizamientos, hallazgos de cadáveres en fosas clandestinas. Muchas de estas atrocidades se pierden en la vorágine de los delitos no registrados, y también entre los registros oficiales y notas periodísticas. Y, sin embargo, para el gobierno federal, y para la mayoría de los gobiernos locales, la prioridad es la propaganda, los malabares con los números y los distractores cotidianos. Desafortunadamente, no sobra decirlo: la manipulación de la información más sensible para los mexicanos denota una irresponsabilidad que debe corregirse, por honestidad política, y para reconocer y enfrentar el más grave de nuestros problemas.

@causaencomun

Organización ciudadana fundada en 2010 por su presidenta María Elena Morera. Tiene como misión ayudar en la defensa de las libertades, las garantías y los derechos humanos; en el fortalecimiento de las instituciones, con especial énfasis en aquellas responsables de la seguridad pública y la justicia; así como en la generación de propuestas enfocadas al desarrollo institucional y la atención a víctimas.

[1] No sólo no es posible distinguir a qué delito corresponde cada víctima, dado que coexisten, sin distinción, en la misma clasificación, sino que, al no definirse cuáles son los demás delitos, los “otros”, la ambigüedad de la categoría se presta para toda suerte de errores, malentendidos y/o abusos. Véase: Ibidem.

[2] Si bien es difícil suponer un homicidio en el supuesto de inseminación artificial, pudiera darse en el caso de contagio y, desde luego, si en la ayuda al suicidio éste se consuma. Sobre éste último supuesto, puede consultarse: Benigno Liceo González (2005), “El delito de auxilio e inducción en el suicidio”, en: Eutanasia. Aspectos jurídicos, filosóficos, médicos y religiosos, UNAM, México, pp. 263-274. Disponible en: https://acortar.link/IcVId8

[3] La forma de llamar y abordar el fenómeno explorado a lo largo de estas páginas, varía entre los analistas. Por ejemplo, en algunos análisis sí se incluye a los homicidios culposos (“accidentes”) dentro del acumulado total de víctimas, con el fin de comprender y contrarrestar los posibles sesgos políticos alrededor del fenómeno homicida en México. Es lo que, por ejemplo, The Economist realiza en: The Economist (2025), Mexico has become a less deadly place under Claudia Sheinbaum. Disponible en: https://acortar.link/mWCLFN


Cita esta publicación

Causa en Común, . (2025, 20 noviembre). La transformación de los asesinatos en propaganda. nexos. Recuperado el 20 de March de 2026 de https://seguridad.nexos.com.mx/la-transformacion-de-los-asesinatos-en-propaganda/

Causa en Común, . “La transformación de los asesinatos en propaganda.” nexos, noviembre 20, 2025. https://seguridad.nexos.com.mx/la-transformacion-de-los-asesinatos-en-propaganda/

CAUSA EN COMÚN, . La transformación de los asesinatos en propaganda. nexos [en línea]. 20 noviembre 2025. [Consulta: 20 March 2026]. Disponible en: https://seguridad.nexos.com.mx/la-transformacion-de-los-asesinatos-en-propaganda/

Causa en Común, . “La transformación de los asesinatos en propaganda.” nexos. 20 Nov. 2025, https://seguridad.nexos.com.mx/la-transformacion-de-los-asesinatos-en-propaganda/.


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Publicado en: Agenda