La nueva categoría del crimen organizado

De acuerdo con el Índice Global de Crimen Organizado de 2021, México ocupa el cuarto lugar en el mundo en términos de criminalidad y el segundo en América detrás de Colombia. México obtuvo nueve de diez puntos en las categorías de grupos de tipo mafiosos y redes criminales mientras que Colombia obtuvo entre 9 y 9.5 puntos, donde 10 significa que todos los aspectos de la vida social se ven afectados por el crimen. El crimen organizado no es un fenómeno nuevo, pero ha cambiado tanto semántica como estructuralmente con el tiempo. El propósito de este ensayo es analizar la evolución de la nomenclatura y la estructura de los grupos criminales en Colombia y México utilizando como ejemplo las bandas crimininales.

Ilustración: Patricio Betteo
Ilustración: Patricio Betteo

Tendencias marcadas por Colombia

En Colombia, la fragmentación del crimen organizado comenzó con el desmantelamiento de los cárteles de la droga de Cali y Medellín en la década de los noventa, ambas estructuras poderosas y estables para el negocio de las drogas. Pequeños microcárteles, y sobre todo los paramilitares, comenzaron a controlar la cadena de suministro de la cocaína. Con el tiempo, ha aparecido una nueva categoría en el mundo criminal: las BACRIM, un acrónimo de bandas criminales, y que originalmente se refería a grupos establecidos en Colombia durante el proceso de paz, luego de la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). El término fue acuñado en 2006 por el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe para enfatizar la especificidad de estos grupos y su carácter no paramilitar, la falta de aspiraciones políticas y el hecho de que se dedicaban al narcotráfico y otras actividades ilegales. La semántica es una parte importante del discurso político y de la política. Definir la amenaza permite a las autoridades enfatizar la importancia del problema planteado por un tipo específico de delincuencia organizada y, por lo tanto, convencer a la sociedad de utilizar los medios apropiados, incluidos los medios financieros, para luchar. Todo esto se hace a través del proceso de politización o mayor securitización.

BACRIM no es sólo un término específico para grupos dado por el gobierno. Insight Crime destaca que las BACRIM son “la tercera generación de organizaciones narcotraficantes” colombianas y difieren significativamente de sus predecesoras en términos de estructura y operatividad. Los “carteles tradicionales” se dedicaban exclusivamente a la producción, transporte y venta de cocaína a los mercados internacionales, mientras que las BACRIM participan en una amplia gama de actividades delictivas como: la extorsión, la extracción de oro, el microcomercio, el contrabando y la trata de personas. En un contexto organizacional, estos son grupos armados que tienen control territorial en muchas partes de Colombia. Operan como franquicias, son redes criminales, y cada organización es independiente e individual, sin la típica estructura jerárquica. También utilizan la violencia en sus actividades y castigan a cualquiera que interrumpa el flujo de drogas.

Con el paso del tiempo, en Colombia se ha observado el surgimiento de nuevas categorías analíticas del mundo delictivo: Grupos Armados Organizados (GAO) y Grupos Armados Delincuenciales (GAD). Todos ellos se denominan grupos posdesmovilización o narcoparamilitares. Los límites de los actores son complicados y difíciles de definir, pero lo que tienen en común es una alta flexibilidad, lo que significa que han desarrollado ciertos mecanismos que les permiten reaccionar rápida y adecuadamente a la realidad cambiante para poder adaptarse a ella, minimizar sus pérdidas e incrementar sus ganancias.

Desde los carteles de drogas hasta las BACRIM

La historia de la delincuencia mexicana es diferente a la colombiana. No ha habido guerra civil en México que involucre a grupos paramilitares, lo que significa que los principales grupos involucrados en la producción y distribución de drogas eran los cárteles de la droga, denominados DTOs (Organizaciones de Tráfico de Drogas) o TCOs (Organizaciones Criminales Transnacionales) por los gobiernos estadunidenses. Hasta 2006 había cinco grandes cárteles de la droga1 en México que competían por esferas de influencia, pero también forjaban alianzas. Tenían estructuras internas relativamente coherentes y se ocupaban principalmente de la producción y el tráfico de drogas. La situación cambió luego de que el presidente Felipe Calderón declarara la guerra a los cárteles. El constante ataque del gobierno (a través de la kingpin strategy) y las tensiones dentro de las organizaciones criminales condujeron a la ruptura de los cárteles de la droga y, con menos frecuencia, a su completa desintegración y desaparición. Además, resultó en un aumento de la violencia, porque la pérdida de un líder de grupo generó luchas por el poder en la organización y por esferas de influencia.

Actualmente los grupos más pequeños diversifican sus flujos de ingresos más que los “cárteles tradicionales” porque carecen de los recursos para administrar eficientemente las redes transnacionales de tráfico de drogas. Sus actividades, similares a las BACRIM colombianas, se centran principalmente en la extorsión, el secuestro, el robo de automóviles, la venta ilegal de fauna y flora, el tráfico de personas y el extracto ilegal de minerales. Esto va acompañado de una gran cantidad de violencia que amenaza la seguridad de los ciudadanos comunes.

De acuerdo con la base de datos BACRIM 2020 creada por el CIDE-PPD, cerca de 150 grupos criminales estaban activos en México en 2020. Aún existen poderosos cárteles de la droga en el país, entre ellos el de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, que en 2020 estuvo presente en 23 de los 32 estados y se constituyó como una célula del cártel de Sinaloa. En los últimos tiempos, han surgido muchos nuevos grupos que trabajan con actores más grandes en el mundo criminal. Insight Crime los llama “la nueva generación de actores criminales”, entre los cuales se encuentran: La Línea, Los Salazar, El Cartel de Tijuana Nueva Generación, Grupo Sombra, Zetas Vieja Escuela, Los Talibanes, Los Viagras, Los Rojos. Todos ellos surgieron de la fragmentación más grandes de carteles de la droga, pero como señala el periodista Oscar Balmen, los grupos criminales contemporáneos funcionan cada vez más no como monopolios, sino como monopsonios. Además utilizan diversos instrumentos como las actividades de relaciones públicas o responsabilidad social corporativa.

Conclusiones

Identificar los detalles del panorama criminal de México y Colombia es una tarea extremadamente difícil. Sus características son: fragmentación, diversidad, competencia y violencia. Uno puede estar tentado a decir que los actores cambian más rápido de lo que se consolidan, lo que complica la realidad. La delincuencia está evolucionando pero está acompañada de dos procesos opuestos: la militarización de la seguridad pública en México y la desmilitarización en Colombia. Es necesario considerar por qué y para quién está al servicio la creación de nuevos nombres y la definición de nuevos delitos penales. Desde el punto de vista del poder estatal, es definir al “enemigo” para obtener la legitimidad social necesaria para combatirlo y construir divisiones dicotómicas dentro de la sociedad. Desde el punto de vista de la ciencia, es un intento de comprender y describir la realidad cambiante, proporcionando así datos objetivos que, como material de investigación adecuadamente utilizado, pueden conducir a un aumento de la eficacia de la política, mejorando así las condiciones de vida social.

 

Aleksandra Jargiełło
Asistente en la Facultad de Estudios Internacionales y de Estudios Políticos en la Universidad Jaguelónica de Cracovia y doctorante de Ciencias Políticas en la Universidad de Maria Curie-Skłodowska, Polonia


1 Cártel de Tijuana/ Organización Arellano Félix; Cártel de Sinaloa; Cártel Juárez / Organización Vicente Carillo Fuentes; Cártel del Golfo y Cártel de los Valencia.


Cita esta publicación

Jargiełło, A. (2023, 21 febrero). La nueva categoría del crimen organizado. nexos. Recuperado el 09 de March de 2026 de https://seguridad.nexos.com.mx/la-nueva-categoria-del-crimen-organizado/

Jargiełło, Aleksandra. “La nueva categoría del crimen organizado.” nexos, febrero 21, 2023. https://seguridad.nexos.com.mx/la-nueva-categoria-del-crimen-organizado/

JARGIEŁŁO, Aleksandra. La nueva categoría del crimen organizado. nexos [en línea]. 21 febrero 2023. [Consulta: 09 March 2026]. Disponible en: https://seguridad.nexos.com.mx/la-nueva-categoria-del-crimen-organizado/

Jargiełło, Aleksandra. “La nueva categoría del crimen organizado.” nexos. 21 Feb. 2023, https://seguridad.nexos.com.mx/la-nueva-categoria-del-crimen-organizado/.


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