Recientemente se estrenó la película Heroico, filme construido a partir de la recolección de testimonios de las prácticas de tortura y violencia física, psicológica, económica y sexual que se viven al interior de los planteles educativos militares y navales con la finalidad de forjar una identidad: aquella del hombre militar.

Sólo una diminuta fracción de los casos de tortura vividos en la formación castrense han llegado al público en general: la recomendación 2/2016 de la CNDH fue emitida en contra de la Sedena por la violación de un cadete de la Escuela Médico Militar. En 2017, el cadete de artillería Jorge Eduardo Sánchez Ortega murió intoxicado por una novatada conocida como la “coca artillera” en el Centro Nacional de Adiestramiento. En 2018, la cadete Mary de la Escuela Mecánica de Aviación Naval fue agredida sexualmente.
Las estadísticas de incidencia de tortura no son públicas; sin embargo, la alta tasa de deserción del personal militar podría estar relacionado con estas prácticas. De acuerdo con la información pública de la Sedena, entre 1985 y 2022 han desertado 402 104 soldados y otros 82 820 han solicitado su baja voluntariamente.1 Teniendo en cuenta que en promedio la Sedena cuenta con 250 000 elementos, podríamos decir que el equivalente a dos ejércitos mexicanos ha desertado o se han dado de baja por completo en el lapso de las últimas tres décadas.

La violencia sexual de las potreadas o ritos de iniciación afecta desproporcionadamente a las mujeres. Una muestra de ello son las cifras del programa de mujeres voluntarias al interior del Servicio Militar Nacional en donde se observa una disminución significativa del interés de las mujeres en participar en dicho programa y, en donde uno de los factores puede ser la violencia.

Estos son ejemplos no sólo de actos de tortura y violencia física, sino de los factores que se involucran en el proceso de construir masculinidades militarizadas en las Fuerzas Armadas mexicanas.
En los estudios sobre relaciones civiles-militares, desde las teorías feministas se ha utilizado una categoría analítica para dimensionar mejor las causas y los efectos de la militarización: masculinidad militarizada. Por un lado, el término busca problematizar el estereotipo de género vinculado al sexo masculino que se espera prevalezca en la estructura social, el del hombre fuerte, racional y autónomo2 y, por otro lado, establecer la relación de esta masculinidad con la estructura estatal.
La masculinidad militarizada es un ejemplo de lo que se conoce como masculinidad hegemónica. Esta puede ser entendida como ciertos valores y normas que se convierten en dominantes en ciertas instituciones de control social y permiten que esas instituciones mantengan órdenes sociales y políticos patriarcales, reforzando relaciones desiguales entre hombres y mujeres con la finalidad de legitimar la autoridad masculina.3
La masculinidad militarizada establece una relación jerárquica dentro y fuera de las Fuerzas Armadas. Hacia dentro, privilegia los atributos asociados a lo masculino, como fuerza física y la capacidad de ejercer violencia estoicamente hacia quienes son inferiores o enemigos, sobre las características asociadas a la feminidad por estereotipo4 como la emocionalidad, la debilidad física y la interdependencia. Hacia afuera, legitima un sistema de desigualdades basado en el género y la construcción de subordinados y enemigos.
En México, la dimensión de la masculinidad militarizada ha sido poco estudiada con relación al aumento de la militarización en el país y los efectos que la intervención de las Fuerzas Armadas tiene en las comunidades.5 Aún menos se ha problematizado la educación militar en un contexto social en el que las Fuerzas Armadas gozan de una alta aceptación y confianza social.6
La película de David Zonana nos muestra varias escenas en donde la masculinidad del militar se construye a partir de sometimiento jerárquico y del insulto a los atributos femeninos, colocando en las jerarquías más altas no sólo a quienes ostentan un grado superior, sino también a aquellas personas que son capaces de ejercer violencia física, sexual, psicológica y económica sobre sus subordinados. El resultado es un esquema de respeto sustentado en el miedo al castigo por ser inferior.7
¿Cómo afecta este fenómeno a las políticas de seguridad pública? Los estudios de Sergio Padilla Oñate y Carlos Silva-Forné han dado cuenta de los efectos de la participación directa de las Fuerzas Armadas en labores de policía en la comisión de actos de tortura. A través de la Enpol se puede visualizar que existe mayor probabilidad de ser víctima de tortura si el personal de la Armada y el Ejército te detiene.
De acuerdo con la investigación de Gustavo Flores-Macías y Jessica Zarkin, la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública en México, en comparación con sus intervenciones en desastres naturales, aumenta significativamente la probabilidad de que se cometan violaciones graves a los derechos humanos de las personas. Esto se atribuye no a la presencia en sí de las Fuerzas Armadas, sino a su labor de policías, que regularmente significa emplear ciertos niveles de fuerza para “someter” personas que tienen conductas fuera de la norma establecida en el sistema legal y moral.
Si bien los autores no establecen una relación entre la masculinidad militarizada y los mecanismos de uso de la fuerza dentro de las instituciones militares en México, la prevalencia de altos índices de violencia letal y otras formas de sometimiento en la interacción de personal militar con la ciudadanía son un ejemplo de los efectos que la formación que se recibe en el sistema educativo militar de México —y de muchos otros países— genera en sus operaciones cotidianas. Las Fuerzas Armadas en México requieren reformas profundas, no sólo en el ámbito legal, sino en su ethos, que les permita deconstruir las masculinidades dentro de la institución y redimensionar su razón de ser e importancia en el siglo XXI. De poco sirve programar academias mensuales de derechos humanos al personal militar si la formación impartida entra por un oído y sale por el otro.
Aunque en apariencia la brutalidad de las novatadas durante el proceso de formación castrense prepara al soldado para su tarea (enfrentarse al enemigo hasta la muerte o la victoria), el daño que esta pedagogía genera a la institución y a la sociedad a la que sirve es irreparable. La normalización de la tortura, la fabricación de flagrancias, el estrés postraumático producido en el personal, los incidentes de insubordinación (en que soldados cansados del maltrato asesinan a sus superiores), así como la normalización de conductas antisociales (como la violencia intrafamiliar de la que los militares son denunciados con frecuencia), acaban por presentar un escenario en que el supuesto remedio —la militarización— termina siendo peor que la enfermedad.
Daira Arana Aguilar
Estudiante del Doctorado en Política Pública de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tec de Monterrey, y Directora General de Global Thought Mx.
Víctor Antonio Hernández Ojeda
Maestro en Inteligencia y Seguridad Internacional por el King’s College London, licenciado en Filosofía por la Universidad Panamericana y egresado del Centro William J. Perry de Estudios Hemisféricos de Defensa del Departamento de Defensa de Estados Unidos
1 La deserción es un delito contra la disciplina militar. Es el abandono de las Fuerzas Armadas cuando un individuo falta más de tres días seguidos a su unidad correspondiente. La baja voluntaria en cambio es la solicitud por escrito del interesado para dejar las Fuerzas Armadas. Es poderosamente llamativo que la abrumadora mayoría de los integrantes de las Fuerzas Armadas opten por huir en lugar de tramitar su baja dentro de los canales legales correspondientes.
2 Vía, Sandra, ”Gender, Militaris, and Globalization: Soldiers for Hire and Hegemonic Masculinity”, en Sojoberg, Laura y Via, Sandra (Ed), Gender, War, and Militarism. Feminist Perspectives, Praeger Security International, 2010, p.43
3 Tickner, 1992; Connell, 1995; Hooper, 2001, como se citaron en Via, Sandra (2010),”Gender, Militaris, and Globalization: Soldiers for Hire and Hegemonic Masculinity”, en Sojoberg, Laura y Via, Sandra (Ed), Gender, War, and Militarism. Feminist Perspectives, Praeger Security International, p.43.
4 De acuerdo con Enloe (2007; 2021) la masculinidad hegemónica y en particular la masculinidad militarizada, se construye a través de la noción de feminidad. La masculinidad militarizada debe ser contraria a todos los atributos femeninos y, por ello, se legitima en los espacios militares la violencia basada en el género.
5 En este espacio, Daniela Phillipson ha hecho los primeros esfuerzos de divulgación sobre el tema, al igual que Isaura Leonardo en sus investigaciones sobre masculinidades y Fuerzas Armadas h
6 A este aspecto habría que agregar el análisis de los modelos educativos militarizados fuera del ámbito de las Fuerzas Armadas.
7 Como refiere Isaura Leonardo, la película no problematiza con suficiencia el rol de las mujeres al interior del Heroico Colegio Militar, mostrando en una de las escenas, una especie de protección hacia las mujeres y omitiendo las transformaciones que estas viven para adaptarse a un medio que de entrada desprecia lo femenino y construye su identidad a partir del sometimiento de sus atributos.
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Arana, D. & Hernández Ojeda, V. A. (2023, 17 octubre). Heroico: masculinidad militarizada y educación militar. nexos. Recuperado el 01 de April de 2026 de https://seguridad.nexos.com.mx/heroico-masculinidad-militarizada-y-educacion-militar/
Arana, Daira, y Víctor Antonio Hernández Ojeda. “Heroico: masculinidad militarizada y educación militar.” nexos, octubre 17, 2023. https://seguridad.nexos.com.mx/heroico-masculinidad-militarizada-y-educacion-militar/
ARANA, Daira y HERNÁNDEZ OJEDA, Víctor Antonio. Heroico: masculinidad militarizada y educación militar. nexos [en línea]. 17 octubre 2023. [Consulta: 01 April 2026]. Disponible en: https://seguridad.nexos.com.mx/heroico-masculinidad-militarizada-y-educacion-militar/
Arana, Daira, y Víctor Antonio Hernández Ojeda. “Heroico: masculinidad militarizada y educación militar.” nexos. 17 Oct. 2023, https://seguridad.nexos.com.mx/heroico-masculinidad-militarizada-y-educacion-militar/.