Guardia Nacional y detención de personas migrantes

El 18 de mayo de 2018, el presidente Andrés Manuel López Obrador se comprometió a distanciarse de la política de criminalización y persecución de la migración, asegurando que optaría por una política con un enfoque humanitario en la que México dejaría de fungir como filtro migratorio para los Estados Unidos. Sin embargo, a tres años de iniciado su gobierno, las políticas que su gobierno ha puesto en práctica son contrarias a dicho compromiso. Además, prevalecen los mecanismos de detención migratoria a través de una autoridad que no debería estar facultada para ello: la Guardia Nacional (GN). El presente texto propone explicar dichas dinámicas de detención y discutir por qué la GN no puede seguir participando en ellas.

Ilustración: Fabricio Vanden Broeck

Migración y detención de personas migrantes

El fenómeno migratorio en México se caracteriza por la convergencia de distintos tipos de flujos migratorios: de origen, tránsito y destino. La detención migratoria opera en el contexto de la migración de tránsito y destino, siendo una política enfocada en los migrantes irregulares.1 Entre las fuentes para medirla2 encontramos los registros del Instituto Nacional de Migración (INM) y la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación (UPM), que si bien no nos proporcionan un panorama completo del fenómeno, nos dan luces acerca de los sitios donde se han detenido más migrantes.3

De acuerdo con la información del INM y la UPM, desde 2019 a la fecha seis de las diez entidades con más detenciones migratorias fueron estados fronterizos ubicados al norte (Tamaulipas, Sonora, Coahuila y Nuevo León) o del sur del país (Chiapas y Tabasco). La entidad con mayor número de detenciones migratorias a lo largo de este periodo fue Chiapas (98 000), seguida de Tamaulipas (35 000), Tabasco (22 000) y Veracruz (20 000), como se observa en la siguiente gráfica:

La presencia territorial de la Guardia Nacional y detenciones migratorias

Aunque legalmente la GN puede —en coordinación con el INM—4 inspeccionar documentos de personas extranjeras para verificar su estancia regular y en su caso detenerles, esta facultad se contrapone a las obligaciones para la protección de personas migrantes. Diversos actores5 han cuestionado esta facultad porque criminaliza la migración, dejando la gestión migratoria en manos de una institución de seguridad pública, asimilando el ingreso irregular a un crimen,6 deteniendo a personas en muchas ocasiones sin garantías del debido proceso o violando los derechos de asistencia consular, a solicitar protección internacional, y a la unidad familiar, así como realizando deportaciones “en caliente” violando el principio de no devolución.7

Y es que, de acuerdo con información oficial de la propia GN, desde 2019 a la fecha ha ocurrido un aumento considerable de los elementos desplegados a lo largo del territorio nacional,8 como se puede apreciar en la siguiente gráfica.

Si bien este aumento en el despliegue de elementos de la GN podría responder a muchas causas, resulta relevante analizar su evolución territorial y contrastarlo con los aumentos o disminuciones de la detención de migrantes, para verificar si existen coincidencias  territoriales donde se han incrementado ambos fenómenos.

Así, observamos que durante 2019 —el primer año de operación de la GN— hubo una coincidencia entre el despliegue de elementos y las detenciones migratorias en la región sureste de México (particularmente en las entidades de Chiapas, Oaxaca y Veracruz) y en el norte del país (Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila y Sonora).

Para este año también hubo entidades en el centro y bajío con un gran despliegue de elementos de la GN. Esto se podría explicar por los índices de violencia en estas regiones, particularmente en Guanajuato, Michoacán y Jalisco (por ejemplo: en 2021 en esas entidades ocurrieron, respectivamente 2119, 1540 y 1542 homicidios dolosos y feminicidios, mientras que la media nacional fue de 91).

Si bien este no es un análisis correlacional o inferencial, sí podemos observar coincidencias entre acontecimientos relacionados con el fenómeno migratorio en la frontera México-Estados Unidos y un aumento en el despliegue de elementos de la GN. Por ejemplo, entre 2018 y 2019, ocurrieron nueve caravanas migrantes provenientes de centroamérica con destino a los Estados Unidos. Lo que es más: la actual administración confirmó la participación de la GN en tareas de control fronterizo en 2019 en el marco de dichas caravanas.

Por otro lado, en 2020 notamos un cambio en la dinámica despliegue-detención migratoria en la región sureste del país, en donde únicamente Chiapas continúo teniendo una aparente relación entre estos dos fenómenos. También observamos que, para este año, las prioridades en el despliegue de la GN y detenciones migratorias pasó al norte del país, teniendo una mayor proporción en los estados de Coahuila y Baja California. Al mismo tiempo, Nuevo León y Tamaulipas continuaron siendo entidades con alta concentración de ambos fenómenos.

También en 2020, muchos de los movimientos migratorios de Centroamérica hacia México disminuyeron por diversas causas, entre las que se atribuye como principal la pandemia de covid. Sin embargo, el primero de octubre de 2020, en el marco de las elecciones estadounidenses, se formó otra caravana migrante con destino hacia Estados Unidos. Esta caravana, así como la implementación del Protocolo de Protección a Migrantes que devolvió a más de 60 000 personas a la frontera México- Estados Unidos, podrían explicar por qué, a pesar de la disminución en los flujos migratorios por la pandemia, las detenciones y el despliegue de la GN, aumentaron en el norte de México en 2020.9

Además, en lo que va de 2021 y con la reactivación paulatina de las actividades tras la crisis pandémica, el despliegue de la GN y detenciones migratorias retomó una dinámica muy similar, con puntos de interés en distintas regiones: la del sureste (Oaxaca y Veracruz principalmente) y la del noreste  (Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila).

Conclusiones

Observamos dos coincidencias en los sitios donde hay un número elevado de elementos de la Guardia Nacional: 1) se trata de regiones geográficas donde  se dan dinámicas de migración irregular y 2) se trata de regiones geográficas con altos índices de violencia. Resulta entonces importante preguntarnos: ¿debería la GN tener un papel tan prevalente en la gestión migratoria de estas zonas? Consideramos que no.

Desde México Unido Contra la Delincuencia hemos monitoreado y denunciado las consecuencias negativas de la militarización de la seguridad pública y cómo esta afecta la implementación de mecanismos de seguridad basados en la seguridad ciudadana y la cooperación entre distintos niveles de gobierno. Considerar la migración irregular como una cuestión de seguridad solo ha generado violaciones a los derechos humanos y la dilución de capacidades estatales de instituciones que están encargadas  de estas tareas, como lo son el INM y la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados.

Además, existen elementos que nos hacen intuir que uno de los componentes que afectan al despliegue de elementos de la GN es la detención de migrantes irregulares en zonas fronterizas. La Guardia Nacional no puede continuar participando en labores de gestión migratoria, no sólo por su naturaleza de institución de seguridad, sino por su incapacidad para implementar los marcos normativos de protección a personas migrantes y porque, para septiembre de 2021, un 75%  de los elementos que integran la GN, son militares en activo de las Fuerzas Armadas.

A tres años de la actual administración, reiteramos que las personas migrantes no son una amenaza para la seguridad mexicana y, por ende, no deben ser tratadas como si lo fueran. El actual gobierno no puede olvidar sus compromisos asumidos en campaña ni mucho menos, deshonrar una tradición mexicana de asilo, que cada vez parece más olvidada.

 

Felipe Sánchez Nájera
Maestro en Políticas Públicas y licenciado en Derecho por la Universidad Iberoamericana Ciudad de México. Actualmente es director de Investigación y Políticas Públicas en México Unido Contra la Delincuencia.

Daniela Osorio
Socióloga por la Universidad Nacional Autónoma de México y se desempeña como investigadora en México Unido Contra la Delincuencia.


1 Por migrantes irregulares nos referimos a aquellas personas que ingresan a México sin documentación.

2 En términos generales, la migración irregular es muy difícil de medir, tanto por la porosidad de las fronteras que dificulta conocer a ciencia cierta el número de personas que han ingresado al territorio como por las dinámicas transfronterizas de ingresos y retornos irregulares. Es por ello que los datos sobre la migración irregular utilizados comúnmente derivan de fuentes administrativas y no de la migración irregular per se.

3 Si bien las deficiencias o virtudes de este tipo de registros no son objeto de este artículo, podemos afirmar que el aumento o disminución de estos registros pueden tener distintas causas como pueden ser políticas focalizadas de detención en ciertas regiones, mayor presencia de migrantes irregulares en ciertas regiones geográficas, mayor accesibilidad a ciertas regiones geográficas, entre otras.

4 Ley de la Guardia Nacional. Artículo 9 fracción XXXV, México, 2019.

5 México Unido contra la Delincuencia, Equis, justicia para las mujeres, La Comisión Mexicana de Defensa Y Promoción de los Derechos Humanos y la Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho.

6 El ingreso irregular sólo es considerado como una infracción a las normas administrativas. En ningún caso se le aplicará una sanción de tipo penal a un migrante que ingrese de forma irregular al territorio mexicano.

7Presentan queja ante la CNDH por expulsión de migrantes trasladados de EU a México”, La Jornada, 2021.

8 En julio de 2019 ,se desplegaron 56,191 elementos a nivel nacional, mientras que para julio de 2020 fueron 96,182 elementos (71 por ciento mayor al año anterior), y para julio de 2021 se tenían 99,946 elementos desplegados (3 por ciento mayor al año anterior). Para poder comparar los distintos periodos de tiempo y hacer afirmaciones respecto al aumento o la disminución de en el despliegue de la Guardia Nacional, es necesario comparar los mismos periodos de tiempo. Por ello en este artículo comparamos las cifras hasta julio de 2019, 2020 y 2021.

9 Es importante aclarar que entre junio 2019 y diciembre 2020, la Guardia Nacional concentró el 31 por ciento de detenciones realizadas a personas migrantes por autoridades federales militares, seguida de la Sedena con el 67 por ciento del total de 150,000 detenciones en dicho periodo. Cfr. Programa de Seguridad Ciudadana (2021). “La militarización de las fronteras”.


Cita esta publicación

Sánchez Nájera, F. & Osorio, D. (2021, 25 octubre). Guardia Nacional y detención de personas migrantes. nexos. Recuperado el 21 de March de 2026 de https://seguridad.nexos.com.mx/guardia-nacional-y-detencion-de-personas-migrantes/

Sánchez Nájera, Felipe, y Daniela Osorio. “Guardia Nacional y detención de personas migrantes.” nexos, octubre 25, 2021. https://seguridad.nexos.com.mx/guardia-nacional-y-detencion-de-personas-migrantes/

SÁNCHEZ NÁJERA, Felipe y OSORIO, Daniela. Guardia Nacional y detención de personas migrantes. nexos [en línea]. 25 octubre 2021. [Consulta: 21 March 2026]. Disponible en: https://seguridad.nexos.com.mx/guardia-nacional-y-detencion-de-personas-migrantes/

Sánchez Nájera, Felipe, y Daniela Osorio. “Guardia Nacional y detención de personas migrantes.” nexos. 25 Oct. 2021, https://seguridad.nexos.com.mx/guardia-nacional-y-detencion-de-personas-migrantes/.


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Publicado en: Análisis de MUCD