COVID-19: tres impactos en la seguridad en Latinoamérica

La pandemia de COVID-19 ha traído diversas implicaciones para la vida diaria. Uno de los mayores impactos, más allá de los obvios en salud y economía, se encuentra en el rubro de la seguridad ciudadana. Una conclusión lógica podría ser que, entre menos gente en la calle, se reducen los delitos, ya que hay menos exposición de posibles víctimas y los victimarios tienen que estar en sus casas en cuarentena. No obstante, existen aristas al problema que no son tan obvias y que por lo tanto debemos de analizar. Entre estas se encuentran: i) el incremento de delitos al interior del hogar; ii) la suplantación del Estado por grupos criminales en la imposición de medidas de cuarentena, y iii) las implicaciones de la pandemia para las instituciones policiales.

Ilustración: Belén García Monroy

i) En el plano teórico, el hogar es el lugar más seguro para una persona. No obstante, en especial para las mujeres, estar en casa con su abusador, se puede convertir en un infierno. Lo anterior se vio reflejado en España, en donde con la reciente cuarentena iniciada en marzo, aumentó el número de denuncias por violencia machista en un 18 % durante la última quincena del mes, respecto a la misma quincena del mes anterior. Por ello, resulta prioritario en esta coyuntura reforzar la capacidad de los servicios para informar, prevenir y atender la violencia doméstica. En México estos servicios, que incluyen a los refugios para víctimas de violencia y sus hijos, no cerrarán en el marco de la declaratoria de emergencia decretada por el Gobierno Federal.

Sin embargo, es posible que a lo anterior tenga que sumarse la emisión de guías para servidores públicos y agentes del orden destinadas a ampliar la cobertura de los servicios, facilitar la detección de casos y facilitar la recepción de denuncias vía remota.1 Asimismo, en el ámbito de la prevención de reincidencia de casos o seguimiento, será importante que la policía cumpla con los servicios de monitoreo a víctimas y victimarios. Igualmente, será necesario no postergar los procesos judiciales y aprovechar que se han autorizado realizar procesos a distancia.

En suma, el COVID-19 generará un alto impacto no solamente en la incidencia de los delitos al interior del hogar, sino también en la manera en la que se tendrá que brindar una respuesta integral por parte de las autoridades.

ii) Otro impacto relacionado al COVID-19 se ve reflejado en el ámbito comunitario. En diversos países de América Latina el crimen organizado ya impone su propia ley de cuarentena a manera de toque de queda. Para entender lo anterior, basta con mencionar ejemplos que se han vivido en los últimos días en Brasil, El Salvador, Guatemala y Honduras.

En Brasil, la famosa favela Ciudad de Dios, ubicada en el Oeste de Rio de Janeiro, fue el primer barrio de la ciudad en reportar un contagio de COVID-19. Por ello, la milicia paramilitar y los traficantes han decidido imponer un toque de queda a sus habitantes, incluso antes de que lo hicieran las autoridades locales. Por otro lado, en El Salvador, el 30 de marzo se empezaron a  viralizar mensajes de audio enviados por mensajería instantánea vía celular (whatsapp) en los que supuestos integrantes de maras y pandillas piden a los habitantes de sus comunidades no salir de su casa salvo para casos esenciales. La sanción para quienes han incumplido las medidas han sido golpes con bates de baseball en las piernas.

iii) Un tercer tema para abordar, y al considerar los anteriores, es el de los impactos que el COVID-19 está teniendo en las instituciones policiales, tanto en su actuación operativa en el día a día, como en sus tareas de prevención y atención cotidianas. En el primer aspecto, tenemos que ahora las autoridades de seguridad, al fungir la mayoría de las veces como primeros respondientes y al tener una mayor cercanía y conocimiento de las comunidades, se han vuelto voceros y hasta en muchas ocasiones implementadores, de las medidas anunciadas por las autoridades sanitarias2 que tiene por objetivo el disminuir las concentraciones sociales para evitar un mayor número de contagios. Asimismo, para garantizar la operatividad de las policías, deberán extremarse las medidas de protección de los agentes para evitar la exposición al virus durante el cumplimiento de sus funciones. En este sentido, la Interpol ha dado cuenta de algunos casos de personas que tosen con fines intimidatorios.

Tema aparte igualmente importante es la preparación para hacer frente a delitos emergentes durante la contingencia sanitaria, como la venta por internet de fluidos corporales presuntamente contaminados por el virus, tráfico ilícito de material médico o el incremento de delitos cibernéticos. Esto no solamente requiere de sensibilizar a los usuarios para evitar esta clase de ataques, sino también de inteligencia policial estrategias de investigación y judicialización de los delitos cibernéticos de manera oportuna.

Nos encontramos ante un fenómeno que, además de tener efectos evidentes en la salud, la economía y la convivencia social, también impacta la seguridad de la población. Por ello, resultará necesario que diversos enfoques y áreas de la seguridad tradicional se complementen con otros que no son tan tradicionales como la bioseguridad o la ciberseguridad. Siempre, con una atención centrada en el bienestar de la ciudadanía, que anticipe riesgos y amenazas para el corto plazo y en el mediano, en una sociedad postCOVID-19.

 

Gustavo Mauricio Bastién Olvera
Maestro en Derecho Internacional Público por la Universidad de Leiden y miembro de la Red de expertos contra la extorsión de la Iniciativa Global contra el crimen organizado transnacional.


1 Un esfuerzo que se podría replicar a nivel México, con información por estados,  es el realizado por la iniciativa COVID-19 en español, que incluye: un auto-test para saber si se sufre violencia; información de número de teléfono de emergencia por país; un botón de salida rápida de la página para evitar agresiones por parte de la pareja en caso de consultar este tipo de información, así como un nombre en el dominio que no está relacionado a la temática, para que no quede rastro en el servidor. Para más información consultar aquí.

2 Para muestra, se pueden analizar las medidas implementadas de perifoneo por la policía de la Ciudad de México o la labor de las policías en El Salvador y Honduras que están implementando el toque de queda. Cfr: Tweet de Omar García Harfuch, Cuenta: @OHarfuch, martes 31 de marzo, 2020. 14:00 hrs.


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Bastién Olvera, G. M. (2020, 27 abril). COVID-19: tres impactos en la seguridad en Latinoamérica. nexos. Recuperado el 24 de February de 2026 de https://seguridad.nexos.com.mx/covid-19-tres-impactos-en-la-seguridad-en-latinoamerica/

Bastién Olvera, Gustavo Mauricio. “COVID-19: tres impactos en la seguridad en Latinoamérica.” nexos, abril 27, 2020. https://seguridad.nexos.com.mx/covid-19-tres-impactos-en-la-seguridad-en-latinoamerica/

BASTIÉN OLVERA, Gustavo Mauricio. COVID-19: tres impactos en la seguridad en Latinoamérica. nexos [en línea]. 27 abril 2020. [Consulta: 24 February 2026]. Disponible en: https://seguridad.nexos.com.mx/covid-19-tres-impactos-en-la-seguridad-en-latinoamerica/

Bastién Olvera, Gustavo Mauricio. “COVID-19: tres impactos en la seguridad en Latinoamérica.” nexos. 27 Abr. 2020, https://seguridad.nexos.com.mx/covid-19-tres-impactos-en-la-seguridad-en-latinoamerica/.


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