Al pensar en territorios, historias y economías locales, podemos comenzar a delinear no una idea nacional y homogénea de pacificación, sino muchos procesos paralelos. Esto requiere el abandono de los dilemas nacionales y entregarnos a lo local, sin que ello nos lleve a un federalismo optimista. Más bien, lo local debe ser entendido en la relación contenciosa entre organizaciones criminales, agencias estatales en el territorio, gobiernos, elite política, sociedad civil, y ciudadanos.
Raúl Zepeda Gil
Tres libros para explicar la violencia en Latinoamérica
Más allá de los países en guerras civiles, Latinoamérica destaca como una de las regiones más violentas del mundo de acuerdo con fuentes de información diversas: encuestas de victimización, estadísticas de mortalidad por homicidios, o datos disponibles de crímenes patrimoniales (robo–secuestro). Paradójicamente, después de diversos ciclos de crisis, la región logró años de crecimiento económico sostenido pero el crimen en sus dimensiones fue al alza.
Pacificación a la mexicana: apuntes sobre la propuesta de amnistía de López Obrador
Con los elementos que tenemos hasta ahora de la propuesta de amnistía de López Obrador, efectivamente podría haber una reducción de la violencia. La voluntad gubernamental ha sido la fuente de la violencia, como se ha demostrado empíricamente, y puede ser la fuente de la pacificación por medio de la condicionalidad de la represión y de ofrecimientos a integrantes de organizaciones criminales —no liderazgos como en Colombia. No obstante, los casos citados demuestran que hay problemas claros de implementación.
Ese niño no debió conseguir un arma
Hay dos maneras en las que probablemente un infante que realizó el tiroteo hubiese obtenido el arma, y cada una con sus implicaciones: la consiguió en casa de algún familiar o se la proporcionó alguien más. Parece ser en este caso, es un arma de cacería del padre del niño. Esto coincide con los datos sobre los tiroteos en Estados Unidos.