Un mejor proceso judicial reduce el riesgo de que un inocente vaya a prisión o reciba una sanción, pero no aumenta por sí solo las posibilidades de que quien cometió un delito reciba un castigo. Esto no depende de los criterios del juez, sino de la capacidad de los otros eslabones del sistema de seguridad y justicia para que, por medio de la investigación, se identifique al perpetrador y se pruebe su responsabilidad. Pero esto no está ocurriendo.
Lilian Chapa Koloffon
El debate sobre seguridad, o la oportunidad perdida
El debate en el tema de seguridad giró en muy buena parte en torno la iniciativa de “amnistía” que, sin mayor detalle, lanzó hace unos meses Andrés Manuel López Obrador para alcanzar la paz. La previsible estrategia del resto de los participantes de tirarle al puntero, sin embargo, limitó en mucho el alcance del ejercicio para contrastar de mejor forma las opciones.
¿Qué promete y qué funciona? · Agenda · Armas · Crimen organizado
México, enfermo crónico de violencia homicida
El sexenio de Enrique Peña Nieto comienza su último año sin saber qué hacer con el homicidio vinculado a delitos federales, como si fuera un problema que se arreglará por sí solo.
Dejemos de hablar de prevenir el delito
¿Cuántos individuos que cumplieron una sentencia recibieron una capacitación que les permita emplearse? ¿Cuántos jóvenes que se encontraban en conflicto con la ley retomaron sus estudios? Y a partir de esto, ¿cuántos se reintegraron a sus comunidades con éxito un año después?