En nuestra pasada entrega presentamos la evolución de las cifras de incidencia delictiva reportadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), cómo éstas podrían reflejar otros fenómenos (por ejemplo, la evolución de la tasa de denuncia o del número de errores de clasificación) y qué tipo de información complementaria nos ayudaría a contrastarlas.

Ilustración: Patricio Betteo

De acuerdo con las cifras publicadas el 20 de julio pasado por el SESNSP (con corte al 30 junio de 2019), la tasa nacional de víctimas de homicidio doloso y feminicidio aumentó por segundo mes consecutivo y culminó en 2.44 por 100,000 habitantes1 (3,080 víctimas en total) para junio de 2019. Si se considera el periodo de enero de 2015 a la fecha, el único mes con una tasa más alta fue julio de 2018 (tasa de 2.52 o 3,158 víctimas en total).

Tasa de víctimas por tipo de delito

A pesar de este repunte, la tasa semestral de víctimas de homicidio doloso y feminicidio registrada durante la primera mitad de 2019 es dos por ciento más baja que la del semestre anterior. Respecto al secuestro, el fenómeno reportado por el SESNSP parece mantenerse en niveles estables si se comparan las tasas semestrales de 2015 a la fecha. Por lo contrario, las cifras de extorsión arrojan un aumento de 21.4 por ciento a comparación con el último semestre de 2018, situándose como la máxima tasa semestral de víctimas registrada a nivel nacional desde 2015.

Tasa de víctimas por tipo de delito

Si se analiza la evolución semestral del homicidio doloso y feminicidio a nivel estatal, se puede observar una reducción de la tasa de víctimas en 16 de las 32 entidades federativas (en particular, -8.5 víctimas por 100,000 habitantes en Baja California, -7 en Guerrero y -6.9 en Zacatecas) y un aumento en la otra mitad (en particular, +4.3 en Morelos, + 3.6 en Chihuahua y + 2.5 en Tlaxcala). Los estados que registraron las mayores tasas de homicidio doloso y feminicidio durante el primer semestre de 2019 fueron Colima (46.8), Baja California (39.1) y Chihuahua (34.5). Sin embargo, las dinámicas de mediano plazo por las que atraviesan son distintas:

Tasa de víctimas de homicidio doloso y feminicidio

Mientras que en Colima el fenómeno reportado parece haberse estabilizado (+0.7 víctimas por 100,000 habitantes entre el primer semestre de 2019 y el segundo de 2018), Baja California redujo su tasa semestral por primera vez desde 2015 (-8.5). Por otro lado, en Chihuahua se observa una tendencia al alza (+3.6) más pronunciada que en semestres anteriores.

Entre los municipios con 100,000 habitantes o más,2 los que reportaron las mayores tasas de carpetas de investigación (CI) iniciadas por homicidio doloso y feminicidio durante el primer semestre de 2019 fueron Manzanillo, Colima, con 72.3, Playas de Rosarito, Baja California, con 61.7 y Tijuana, Baja California, con 55.4.

En materia de secuestro, la tasa semestral de víctimas reportada por el SESNSP aumentó en 15 entidades federativas (en particular: +1 víctima por cada 100,000 habitantes en Veracruz, +0.8 en Sonora y 0.6 en Tlaxcala), se redujo en otras 15 (en particular: -1.3 en Colima, -1.2 en la Ciudad de México y -1.1 en Tabasco) y se mantuvo constante en Yucatán (ninguna víctima registrada desde septiembre de 2017) y Baja California Sur (ninguna víctima registrada desde marzo de 2016). Las entidades federativas que reportaron las mayores tasas durante el primer semestre de 2019 fueron Veracruz (2.3), Zacatecas (1.9) y Morelos (1.9), con evoluciones de mediano plazo diferentes unas de otras:

Tasa de víctimas de secuestro

Mientras que en Veracruz el fenómeno reportado ascendió de forma abrupta durante el primer semestre de 2019 a comparación con el semestre anterior (+1 víctima por cada 100,000 habitantes), en Zacatecas el aumento fue más progresivo (+0.3, después de un aumento de 0.3 entre el primer y el segundo semestre de 2018). En Morelos, la tasa de víctimas de secuestro por cada 100,000 habitantes se incrementó en un 100% durante los últimos seis meses de 2018 (a comparación con el inicio del mismo año) y se estabilizó en niveles altos durante los primeros seis meses de 2019 (+0.1 víctima por cada 100,000 habitantes).

Entre municipios con 100,000 habitantes o más, los que reportaron las tasas semestrales más altas de CI iniciadas por secuestro durante el primer semestre de 2019 fueron Martínez de la Torre, Veracruz, con tasa de 9.29 CI iniciadas, Tecomán, Colima, con 6.03 y Zacatecas, Zacatecas, con 5.38.

Respecto a la extorsión, el SESNSP reportó un aumento de la tasa semestral de víctimas en 18 entidades federativas (en particular, +4 víctimas por cada 100,000 habitantes en Morelos, +3 en Quintana Roo y +2.9 en Querétaro) y una reducción en las 14 restantes (en particular, de -0.8 en Colima, -0.6 en Tamaulipas y -0.5 en Nuevo León). Durante el primer semestre de 2019 los estados que registraron las mayores tasas de víctimas de extorsión fueron Baja California Sur (13.9), Zacatecas (10.7) y Quintana Roo (7.5).

Tasa de víctimas de extorsión

En Baja California Sur se puede observar que, después del pico atípico registrado durante el primer semestre de 2017 para el delito de extorsión, con 21.6 víctimas por cada 100,000 habitantes, la tasa reportada por el SESNSP volvió a aumentar progresivamente en 2018 y parece haberse estabilizado en niveles altos durante los primeros meses de 2019 (-0.4 víctimas por cada 100,000 habitantes a comparación con el último semestre de 2018). En Zacatecas, las cifras oficiales sugieren que el fenómeno tuvo un primer crecimiento importante entre enero y junio de 2017, seguido por tres semestres consecutivos en los que la tasa de víctimas se siguió incrementando de forma más lenta y un nuevo repunte en lo que va del año 2019 (+2.9 víctimas por cada 100,000 habitantes a comparación con el último semestre de 2018). Finalmente, la tasa de víctimas de este delito registrada en Quintana Roo también tuvo un aumento abrupto en la primera mitad del año en comparación con el semestre anterior (+3 víctimas por cada 100,000 habitantes).

Entre los municipios con 100,000 habitantes o más, los que reportaron las tasas semestrales más altas de CI iniciadas por extorsión durante el primer semestre de 2019 fueron Zacatecas, Zacatecas, con una tasa de 24.2 CI iniciadas, Fresnillo, Zacatecas, con 20.3 y Los Cabos, Baja California Sur, con 17.1.

Víctimas reportadas por el SESNSP y cifra negra

Cada año, el INEGI estima la cifra negra de extorsión a nivel nacional y estatal:3 es decir el porcentaje de delitos respecto de los cuales no se presentó una denuncia o no se inició una carpeta de investigación pese a haber sido denunciados. Este dato nos permite contrastar la evolución del número de casos reportados por el SESNSP (víctimas registradas en carpetas de investigación iniciadas) con los que no llegan al sistema de procuración de justicia porque no se denunciaron, o porque el agente del Ministerio Público que recibió la denuncia decidió no iniciar una carpeta de investigación.

Para el periodo entre 2015 y 2017 (últimas estimaciones de cifra negra publicadas por el INEGI) en las 32 entidades federativas, la correlación entre la tasa anual de víctimas de extorsión4 y la cifra negra para este delito es negativa (coeficiente de correlación de Pearson igual a -0.1694). Esto supone que un aumento de la cifra negra en este delito coincide con una reducción del número de víctimas reportadas por el SESNSP.

Sin embargo, esta correlación se vuelve positiva si se analiza individualmente a Baja California Sur, Zacatecas o Quintana Roo. Una correlación positiva entre la cifra negra de extorsión y la tasa de víctimas de extorsión significa que, al mismo tiempo que aumenta el número de víctimas que deciden no denunciar en Agencias del Ministerio Público (o lo hacen sin obtener el inicio de una carpeta de investigación), también se incrementa el número de víctimas que aparecen en los registros emitidos por el Ministerio Público. Uno podría esperar que suceda lo contrario, a menos que el total de víctimas (las que denunciaron y las que no lo hicieron) también esté creciendo.

La cifra negra correspondiente al año 2018 se publicará en septiembre. Mientras tanto, sería interesante investigar en qué otros estados existen correlaciones positivas entre estas variables y si son reveladoras de alguna disfunción que tienen las autoridades para captar este tipo de delito.

 

Paul Frissard
Coordinador de Investigación y Políticas Públicas en México Unido contra la Delincuencia A.C. Licenciado en Ciencias Políticas y Maestro en Economía y Políticas Públicas por el Instituto de Estudios Políticos de París, con especialidad en métodos de evaluación de políticas públicas.


1 Todas las tasas de víctimas por cada 100,000 habitantes se calcularon con base en las proyecciones de población nacional, estatal y municipal del Consejo Nacional de Población (CONAPO).

2 De acuerdo con las proyecciones de población municipal en México 2010-2030 del CONAPO.

3 La cifra negra se estima a partir de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) y se desglosa por entidad federativa y tipo de delito (dentro de los que son captados por la encuesta).

4 Total anual de víctimas reportadas por el SESNSP, por cada 100,000 habitantes.