Este martes cerró la elección intermedia en Estados Unidos con implicaciones modestamente positivas para México. Durante la administración del presidente Donald Trump, el partido republicano ha controlado tanto el Senado como la Cámara Baja. Esto ha facilitado, entre otras cosas, el endurecimiento de políticas migratorias, la adopción de medidas proteccionistas en el comercio y el apoyo a posturas en contra de la regulación de armas de fuego.

De acuerdo a los resultados en esta elección, el Partido Demócrata logró retomar el control de la Cámara Baja. A pesar de no haber podido retomar el control del Senado, esta victoria tiene su mérito: significa que, por primera vez, el presidente Trump tendrá oposición a sus políticas en los temas de salud, economía, así como en los de migración, y la regulación de armas de fuego.

Este último tema se ha convertido en una de las banderas progresistas de los demócratas. Con justa razón si consideramos que tres de las nueve masacres con armas de fuego más grandes en Estados Unidos ocurrieron en los últimos dos años. Tampoco es menor que más de 95 personas mueran diario y otras 200 resulten heridas a causa de un arma de fuego.

Ilustración: Augusto Mora

El problema de armas de fuego en Estados Unidos es grave y se ha posicionado en el lugar cuatro entre los temas más importante para los votantes. Por este motivo, no sorprende que entre los candidatos electos para la Cámara Baja, se encuentre Lucy McBath, cuyo hijo de 17 años fue asesinado con un arma de fuego en Florida en el 2012 y quien ha declarado que luchará para reducir el fácil acceso a las armas de fuego y la violencia que esto conlleva.  

Por otro lado, mientras que  dentro de estas elecciones hubo  algunas victorias para la Asociación Nacional del Rifle (NRA), particularmente en el Senado, también sufrieron derrotas. El candidato respaldado por la NRA para el distrito de Virginia donde se encuentra esta organización, perdió ante Jennifer Wexton, quien se posicionó como líder en el movimiento para la prevención de la violencia asociada con armas. En breve, se estima que alrededor de 27 candidatos respaldados por la NRA perdieron sus respectivas elecciones.

¿Cómo pueden traducirse estos resultados en el tema de armas en Estados Unidos y México? De entrada, iniciativas de ley que francamente son peligrosas —como las leyes que buscan regular silenciadores y armar a los maestros en las escuelas— pueden ser detenidas en la Cámara Baja. Por su parte, es probable  que la Cámara Baja apruebe leyes que reduzcan el fácil acceso a las armas de fuego. Por ejemplo, iniciativas que obliguen  a la revisión de antecedentes en todos los puntos de venta de armas. Hoy en día, no se llevan a cabo revisiones en los denominados gun shows o en ventas en línea, lo cual facilita el tráfico de armas al interior y exterior del país.

Por último, mientras que los republicanos ganaron algunas contiendas estatales, es importante mencionar que los demócratas ganaron estados clave como Wisconsin, Michigan y Pennsylvania. Estos estados fueron determinantes para la victoria de Trump en el 2016. También es de resaltar la victoria de Jared Polis en la contienda para gobernador de Colorado. Polis apoya abiertamente la implementación de regulaciones más estrictas para la prevención de la violencia con armas. Por lo tanto, a nivel estatal, es probable que se aprueben regulaciones que limiten la venta de armas de asalto y que requieran revisión de antecedentes en todos los puntos de venta. Mientras más estados aprueben este tipo de legislaciones, más fácil será que puedan implementarse a nivel federal.  

Para las organizaciones que abogan por regulaciones para la prevención de violencia asociada con armas en Estados Unidos, esto no es una victoria absoluta, ya que continuará el control republicano del Senado y el control conservador en la Suprema Corte. Sin embargo, sÍ se considera un avance importante.

Dado que Estados Unidos es el principal proveedor de armas de fuego hacia México, debemos estar pendientes de los cambios políticos en el país vecino y de sus posibles repercusiones, ya que éstas inciden directamente en los niveles de violencia que se vive en en el país. Sin embargo, México no puede sentarse a esperar: el gobierno entrante debe ser proactivo y priorizar la implementación de políticas y acciones que mitiguen los problemas que ocasionan las armas de fuego al interior de nuestro país.

Estas elecciones son una ligera victoria para el movimiento estadounidense que favorecen regulaciones más estrictas de armas de fuego, lo que indica buenas noticias para México en este y otros temas comerciales y migratorios. Pero no hay que lanzar las campanas al vuelo.

 

Eugenio Weigend Vargas
Doctor en política pública por el Tecnológico de Monterrey y experto en tráfico de armas.

Silvia Villarreal González 
Maestra en política pública por el Tecnológico de Monterrey.